Blog 
Quizá ya ocurrió
RSS - Blog de dona .

El autor

Blog Quizá ya ocurrió - dona .

dona .

Sobre este blog de Cultura

Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas de un mar y sus brumas donde todas las ideas serán bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vienen de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, no será ni mucho menos suficiente para desmentir una verdad. En fin, ya me entienden....


Archivo

  • 03
    Octubre
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Cristel

    Me dices que ayer le escribí unas palabras a Patricia. Me dices que si es por ser la mayor... Me preguntas entonces: ¿por qué no me escribes algo con unas palabras de amor del nuestro?
     
    Te quiero mi niña: ¿cómo no voy a escribirte algo con unas palabras de amor del nuestro, precisamente a ti: La niña de mis ojos?

    Los mundos paralelos que encierra el amor han traído a maestros espirituales, escritores y poetas de todas las épocas de cabeza. Desde la creación hasta el psicoanálisis nadie pone en duda el poder del amor en un mundo onírico ni los enigmas que encierra. Sin embargo, esta controversia de la humanidad recoge con lucidez su carácter personal, de ahí que, descifrar el jeroglífico de amor que existe entre nosotros no es difícil para mí teniéndote tan dentro de mi corazón como te tengo. Porque tú engrandeces las cosas de mi vida con tu presencia, las llenas de alegría, por eso eres imprescindible en mi vida. Desde el día que naciste llenaste un espacio en mi corazón desconocido para mí. Pero no solo es amor lo que existe entre nosotros, también existe poesía: entre nosotros hay sosiego y hay luz, el horizonte tranquilo deseado por la mirada, la breve distancia que une la ilusión con el sueño deseado, la madrugada que anuncia el nuevo día. El sol que da vida.

    Mi niña: Recuerdo el día que me dijiste que te habías hecho mujer... Cuando un determinado sentimiento aparece constante en la vida es que tiene algo importante que decir, descifrarlo es tarea de cada cual, y yo lo hago con tu nombre de mujer. Porque sabes que no quiero ser sin que tú me quieras.

    La devoción que siento por ti constituye el centro de gravedad de mi vida, sin ella, estoy seguro que perdería el equilibrio y no sería capaz de continuar. Mantener al día mi amor por ti, es el recurso necesario que me permite conocer mejor lo que se agita en mi subconsciente y así poder controlarlo.

    Te quiero, Cristel, mi niña. La niña de mis ojos.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook