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Quizá ya ocurrió
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Sobre este blog de Cultura

Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas de un mar y sus brumas donde todas las ideas serán bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vienen de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, no será ni mucho menos suficiente para desmentir una verdad. En fin, ya me entienden....


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  • 08
    Julio
    2014

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    Desahogo.

    A veces me llega un estado de ánimo patético. Desando el día, echo la vista atrás y nada entiendo. Si antes estaba tan feliz y ahora... y así paso las horas. Pero hoy he llorado: me he levantado envuelto en lágrimas vivas. Nunca me había ocurrido; y como cuando el ánimo patético nada entiendo. Sé que son emociones positivas o negativas, fenómenos neurofisiológicos estúpidos del humano ser que se escapan a nuestro entender. Pero si son emociones son sentimientos, y yo no lloro porque sí. Ni por cualquiera. ¡Joder, dona!.

    ¿Cuántas veces he llorado?

    Las mujeres son más de llorar que los hombres. Nosotros retenemos las emociones y por ahí llegamos al camino de la depresión. Sin embargo, las mujeres son más de depresiones y nosotros de ir al bar. 'Es mi vida, no quiero cambiar los chicos no lloran solo pueden soñar, es mi vida, no quiero cambiar, los chicos no lloran tienen que pelear, es mi vida ah!. Es mi vida ah!'. Miguel Bosé no es santo de mi devoción. Qué estupidez, pero no se me ocurre otra cosa, o Miguel Bosé o un tango tristón...

    Llorar es un proceso natural recomendable para descargar emociones y aminorar errores. Algunos y algunas, cuando interpretan tienen dificultad para llorar y cantan miserias, de lo que se trata es de dar pena. Sí. Pero mis lágrimas son lágrimas del corazón sin causa y sin perdón. Si fuera lunes dudaría, pero un martes sin consuelo... Ha de existir una conexión entre mis lágrimas y un tristeza enfrentada a un recuerdo, a una acción, a un algo impactante. Dolor de ausencia. Si dona viviera enseguida diría que trato de llamar la atención... Lo que se cuenta no es lo que se siente. Y tendría razón, siempre la tenía, nadie me conocía como ella. Me siento intoxicado de ella, por ella: por las dos. (Creo que este desahogo me hacía falta. Lamento sacar mis miserias a pasear).

     

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