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Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas de un mar y sus brumas donde todas las ideas serán bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vienen de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, no será ni mucho menos suficiente para desmentir una verdad. En fin, ya me entienden....


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  • 13
    Octubre
    2012

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    Éticamente, este país huele a estiércol

    Éticamente, este país nunca había olido tan mal como ahora. Éticamente, este país huele a estiércol. Pienso en el dios del amor y de la vida Mario Benedetti y su sentencia: "Una cosa es morirse de dolor y otra cosa es morirse de vergüenza".

    Partidos políticos que admiten militantes antisociales. Partidos políticos que no son capaces de reaccionar y salir de la basura porque ellos son basura y eso sí debería avergonzarles. Partidos políticos que no saben de las miles de familias desalojadas de sus viviendas con hijos huérfanos de padres y madres sin trabajo. Huérfanos todos con la única diferencia de que están vivos.

    También éticamente huele a estiércol la santa madre iglesia de Roma que olvida de dónde viene y a quien se debe: Servidor Él de los pobres, defensor de los desvalidos, un Ser excepcional que a los suyos no pedía nada más que ser buenos y hacer el bien, lo demás es protocolo, ceremonial prescindible, hipocresía, apariencia, estupidez de la peor. La iglesia de Roma ha de hacer el bien y ser honrada para que un cura de pueblo no tenga que pedir al obispado la excomunión de políticos y banqueros citando a Santo Tomás: "Porque no se puede pedir prestado con usura ni cooperar con los usureros en sus injusticia".

    Corruptos lo que se dice corruptos, siempre han sido los gobiernos de este país, imputados unos, en la cárcel otros, y a las espera de sentencia los que faltan, sin embargo, una parte de la sociedad nunca había aplaudido a los dueños de los partidos y a su monarca como ayer. A Rajoy y a un ministro de comentarios hirientes; a un rey sin oficio ni ejemplos dando lecciones de ética y moralidad. A todos los prohombres de este país en el Día de la Hispanidad, o Día de la Fiesta Nacional, o Día de las Fuerzas Armadas, o Día de la Victoria para quiénes aún añoran el glorioso pasado, decirles que fueron 8 presidentes de comunidades autonómicas los ausentes. Entonces, las cosas no están claras. Por eso, a los que quieren irse y a los que no quieren que se vayan, a los que imponen su voluntad por la gracia de Dios, a los que no hablan, a los que gritan, a los que callan, a los que no escuchan, a todos paz, y lo que tenga que ser será a su hora y sin espantos, y respetando la diversidad.

    Ayer se oyeron aplausos cuando Rajoy recibió al rey: nunca la prostitución del poder ha recibido tanto apoyo de una parte de la sociedad que aún sigue premiando la corrupción con su voto. Y eso que era solo una parte, porque no estaban todos, 5 millones de coches en la carretera y el noventa por ciento de ocupación hotelera lo confirman. Esto solo quiere decir una cosa: somos poco pobres en este país que éticamente huele a estiércol. Pero no hay prisa, que nadie se impaciente, porque aún seremos más pobres.

    A los políticos en un domingo feliz por un millón de euros, sepan que UNICEF, Caritas, Cruz Roja y otras organizaciones humanas se sienten incapaces de alimentar a tantas familias que no saben cómo llegaron a esta situación límite, que no saben qué hacer para ganarse el pan y alimentar a sus hijos. Porque quieren trabajar y no pueden, no hay trabajo. No, no lo hay. Familias sin techo en un país que éticamente huele a estiércol. A los señores dueños de los partidos políticos y a esa parte de la sociedad que aún tiene que ser más pobre para ser más humana: Felicidades.

    El jueves quería ser español y hoy quiero ser de mi pueblo y no salir de casa hasta el 14 de abril para morir contigo si me dejas y no resucitar jamás. Amén.

     

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