Blog 
Quizá ya ocurrió
RSS - Blog de dona .

El autor

Blog Quizá ya ocurrió - dona .

dona .

Sobre este blog de Cultura

Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas de un mar y sus brumas donde todas las ideas serán bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vienen de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, no será ni mucho menos suficiente para desmentir una verdad. En fin, ya me entienden....


Archivo

  • 25
    Octubre
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    La muerte no anhela nuestro amor

    Que si los beneficios de la banca una vergüenza; que si Rajoy se manifiesta contra el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ¡mando güevos!; que Alfonsina Storni Martignoni poeta aniversario, pena; que si otra decepción, amor. Se me olvida que hoy es viernes, el día que espero impaciente para brindar con las amigas y algún amigo despistado. Lo tengo escrito por ahí, donde estén las amigas que se quiten los amigos. Antes, los amigos nos reuníamos los viernes a tomar unos vinos y hablábamos de las mujeres más bellas, y ahora, solo hablamos de tristezas, miserias o de fúrtbol. Sin embargo, con las amigas compartimos agradables veladas, y hablamos de vivir la vida, la santa poesía o el bendito amor mientras saboreamos un buen café y unas pastas de té. Un viernes de fiar no hay mayor placer que compartir con las amigas un café y unas pastas de té. (Me chiflan las pastas de té). Que nadie nos robe las ganas de soñar. La ilusión de vivir. Que la jodida realidad no nos rompa el alma. Un verso y un te quiero, amor.

    Todavía tu mirada permanece entre el verbo y la traición, y, sin embargo, por tu amor daría lo que no tengo. Qué no daría por un encuentro contigo bajo el mismo cielo que antaño nos arropaba con la proyección del infinito. Apareciste en mi vida y no fuiste un sueño. ¡Joder, dona, joder!. La noche se avecina, los poetas caminan silentes por la vereda que conduce a Les Seniaes donde el azahar perfuma las paginas de un libro de poemas de Ángel González entre el musgo de una congoja y la mirada atenta de María, la Magdalena, enamorada. Donde todo comenzó.  
      
    Octubre es un mes de recuerdos donde una sonrisa y una mirada de soslayo se clavaron en mi alma a través del corazón. Y tu voz pausada sin darme cuenta me convidaba a una angustia de ausencia. Octubre es un mes gris, húmedo, extendido como un manto cubriendo los sueños y las peripecias de un enamorado buscador de tu belleza que se niega a olvidarte entre palabras y soliloquios a los que muchas veces me lleva la algarabía de lo cotidiano. (Vivo sin vivir en ti con tu propia poesía).

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook