Blog 
Quizá ya ocurrió
RSS - Blog de dona .

El autor

Blog Quizá ya ocurrió - dona .

dona .

Sobre este blog de Cultura

Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas de un mar y sus brumas donde todas las ideas serán bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vienen de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, no será ni mucho menos suficiente para desmentir una verdad. En fin, ya me entienden....


Archivo

  • 22
    Octubre
    2014

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Recueda que me debes "una".

    Y ahora dices que te debo 'una'. Pues me has de decir primero cómo saldar mi deuda. Tal vez debiéramos empezar por conocernos... ¿Qué me dices? Suerte de tener un poeta, Mario Benedetti. Lo que la poesía no explica...

    'Tengo miedo de verte, necesidad de verte, esperanza de verte, desazones de verte. Tengo ganas de hallarte, preocupación de hallarte, certidumbre de hallarte, pobres dudas de hallarte. Tengo urgencia de oírte, alegría de oírte, buena suerte de oírte y temores de oírte'.

    La verdad.

    Creo que ha llegado el momento de sincerarme contigo, pues estoy segura que no te has dado cuenta que no soy quién tú crees. Yo no soy tu amiga. La que crees que es tu amiga es mi esposo. Mi esposo es el que te atrae de noche como amiga. Él es con el que chateas y haces confidencias cada noche. Ya ves, amiga de día y amigo de noche. Y tú sin saber...

    Y ahora quiero decirte que desde hace tiempo sabía que se iba a dar esta incómoda situación. Y que al saber la verdad quisieras conocerlo... Si quieres te lo puedo presentar: te diré que lo tengo conservado en una tinaja con formol. O sea, lo puedo sacar, recudirlo bien, y después de asearlo y vestirlo para la ocasión presentártelo. El caso es que no sé si te gustará luego de conocerlo. Desde luego simpático no es. Quizá por ser un cadáver. Al conocerlo seguro que dirás: '¡Horror, si es un cadáver!', sorprendida ante el hallazgo inesperado del cuerpo inerte de mi esposo. Un hombre muerto, frío como un témpano de hielo y rígido como una viga de hierro. Creo que no es buena idea que lo conozcas. Si quieres lo dejamos como está, que la palabra siga sin saber en la noche. La sátira, tal como es entendida por él y por todos los que tienen trabado su ingenio es un vituperio.

    El perdón.

    En su nombre y en el mío te pido perdón; por favor no lo consideres ofensa. Y si es posible, dice, no dejes de ser su amigo de noche, aunque no lo conozcas, aunque sea mi esposo y esté muerto. Y que sigas haciéndole confidencias. Le importas mucho. Pero esa será tu decisión. Precisamente uno de sus mayores defectos es su incapacidad para mentir.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook