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Sobre este blog de Cultura

Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas de un mar y sus brumas donde todas las ideas serán bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vienen de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, no será ni mucho menos suficiente para desmentir una verdad. En fin, ya me entienden....


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  • 07
    Noviembre
    2012

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    Roxana, por decir

    Hoy, miércoles de primavera para ti, y deslumbrado en mi orgullo, hablo de lo importante que eres para mí.

    Y escribo que una amiga me envió un e-mail de ofendido reproche. A esa amiga le debo una disculpa además de una explicación. Entonces le digo: Por olvidar extasiarme en tu ternura; por aparcar mis oídos en tus versos, en el borde exacto del abismo de tu escote; por dormirme en el recuerdo de tus noches; por mandar al olvido tu adiós vencido, perdóname. Porque tus reproches me duelen en el alma tanto o más que me asusta el olvido. Y deseoso por lograr tu perdón, recurro al convincente argumento del amor para decirte que amo tu recuerdo.

    Digo que amo tu recuerdo, no por los paseos por la playa de San Lorenzo, las canciones de Víctor Manuel, beber buena sidra o por cantar "una" a la luz de la luna.

    Digo que amo tu recuerdo, no por las tardes en el Molinón, ni por las carreras en contra del orbayu, ni por tus minifaldas, o más bien las de tus amigas.

    Digo que amo tu recuerdo, no por el pasado lustroso del instituto donde aprendí a levantarme antes que el sol y algo más de la vida. Donde te conocí y me enseñaste a sembrar amistades y plantar afectos.

    Digo que amo tu recuerdo, no por las aguas bravas del Mar Cantábrico, el verde natural de nuestra Asturias querida, tu pelo negro de noche azabache, el salero de tus ojos verdes o por tu andar pausado que aún me acompaña.

    Digo que amo tu recuerdo, no por el océano que separan nuestros pueblos, ni por las banderas de nuestras naciones, ni por el penúltimo desengaño de amor casi olvidado, ni porque esté enamorado de ti.

    Digo que amo tu recuerdo, simplemente porque allí, en Asturias, hace ahora mil años y un sueño contigo fui feliz. Al fin, Roxana, querida amiga, qué es la vida sin pasado, sin amores y un recuerdo. Sin esperanza. Que es la vida sin alguien como tú. Te quiero.

     

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