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RITOS SAGRADOS DEL FUEGO VALENCIANO
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ANDRES CASTELLANO MARTI

Investigador recuperador de los ritos valencianos del fuego. ...

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El Mesimfotisme Valensia, el negativo, hace que ignoremos los cimientos de nuestra propia casa, incluso que menospreciemos a quienes nos indican las cualidades de la misma, o que nos riamos de aquellos que nos avisan de cómo tenemos el tejado. O nos enfadamos si nos dan títulos que sonando mal nos h...


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  • 07
    Marzo
    2013

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    LA MÚSICA DE LA MASCLETÀ.

    Hoy día 7 de marzo en la fachada de la Renfe de Valencia hemos presenciado y oído una composición a la que Titulan la 9 Sinfonía de Caballer. Acontecimiento fabuloso pues ha demostrado lo que es una Mascletà: es música. Los músicos con sus instrumentos han imitado el sonido del Tro de la Mascletà. Cosa inversa en la Mascletà, en donde con Tro se imita la música de los instrumentos.


    Para que todos se enteren cuando mencionan que la Mascletà es ruido, mucho ruido, mención propia de los ignorantes, hemos de aclarar que no. La Mascletà es siempre armonía y música.


    Recordamos a todos que en origen la mayor parte de todos los que eran Mestre de traca, a su vez en sus pueblos eran músicos. Y no músicos de tres al cuarto; buenos músicos. Incluso se ha dado el caso que el Mestre de la banda de música era a su vez Mestre de traca. Caso del padre de Miguelin Caballer Zamorano, que fue las dos cosas.


    Siendo estos traca asiduos fijos en los ensayos de las bandas de música consideradas categóricas, atentos a todas las correcciones en el buen hacer musical, que luego ellos aplicaban al sonido Tro para que este en su repetición tuviera y diera armonía, y fuera lo disparado una verdadera composición musical.


    Y ese era, fue, y es, el mérito de todo Mestre de Traca, disparar la Mascletà siendo esta una composición original y única. Pues disparar repitiendo lo que todos hacen, eso es fácil. Lo difícil es lograr un disparo cuya música antes no la haya dado nadie. En música como en traca repetir sonidos como los papagayos es muy fácil. Lo difícil es ser original.


    Y esta fue la razón por la cual cuando se disparaba una Mascletà, en el pueblo valenciano que fuera, a ella acudían verdaderos ejércitos de forofos musicales, que en su oír apreciaban al Bon Mestre del que no lo era. Pues el Bon llenaba los pueblos de Tracas que acudirán a deleitarse, y el que no lo era disparaba estando el pueblo vacío. El Mestre de traca que no era bueno en su música perdía el oficio pues nadie le daba Compromìs, nadie lo contrataba.


     La gracia musical de la Mascletà,  terminada la Guerra civil de 1836/39, debido a que los políticos han estado en los frentes, dicha gracia no se valora, incluso se menosprecia. Los políticos mequetrefes desprecian la música de la Mascletà y sobrevaloran el ruido.


    Siendo el pistoletazo de salida de la Mascletà ruido y sólo ruido, lo acontecido en la Plaza del Caudillo de Valencia, en una conmemoración patriótica que presidia un mando militar, cuya señora era de Reus.


    El Mestre contratado previno su Mascletà al uso. Pero un contratiempo de los que a veces ocurren, dio fuego de forma fortuita a toda la Rechimentà. Y lo que en musical debiera haber durado 10 minutos, en trágico y desastre duro cinco. No siendo necesario explicar el ruido que allí se oyó, y el susto y congoja que el Mestre vivió. El Mestre era el abuelo de los Bronchu.


    Cuando de forma acelerada todo termina, ante la sorpresa de todos, la señora del militar -con lágrimas en los ojos, aplaude con el mismo  entusiasmo que aplaudía en su ciudad lo que allí es la Tronà, que en efecto allí es todo ensordecedor ruido. Y su marido el  militar ignorante de lo que aquí era la Mascletà, también aplaude.


    Y por supuesto por mimetismo de congratulación, todos los políticos que allí están también aplauden. Resultando que los aplausos que se dieron al desastre sonaron con más fuerza, que hubieran sonado de haber sido la Mascletà correcta.


    Esto sirvió de aviso a los navegantes, y todo Mestre que se proponía disparar en dicha plaza ya sabía que tenía que contentar al militar, por contentar a su señora tenía que hacer ruido.


    Y durante muchos años así ha sido disparada la Mascletà, incluso en último son muchos los que se matan defendiendo que la Mascletà es ruido. Pero no. La Mascletà siempre es música.


    Quede claro que el mérito del Mestre de Música en este caso e muy grande. Lo difícil es dar sinfonía con el Tro, lo difícil es lograr que el Tro de música.


    Felicito a todos por su mérito.


    So. Andrés Castellano Martí.

     

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