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RITOS SAGRADOS DEL FUEGO VALENCIANO
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ANDRES CASTELLANO MARTI

Investigador recuperador de los ritos valencianos del fuego. ...

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El Mesimfotisme Valensia, el negativo, hace que ignoremos los cimientos de nuestra propia casa, incluso que menospreciemos a quienes nos indican las cualidades de la misma, o que nos riamos de aquellos que nos avisan de cómo tenemos el tejado. O nos enfadamos si nos dan títulos que sonando mal nos h...


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  • 03
    Mayo
    2014

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    QUE NINGÙ ME TOQUE EL CRISTO, ME CAGUE EN ......

     

    La realidad histórica del Cristo de la Escalera, o Negret, implica muchas realidades, que tal como pasa el tiempo quedan difuminadas y olvidadas.

    Es totalmente una incógnita en donde estaba dicha imagen cuando fuera tallada. Como incógnita es el saber por qué se ató a una escalera. O por qué estuvo flotando en el mar.

    Pues lo de que fue robado por un judío, esto no cuela. O lo de que el judío lo tiró al mar, tampoco cuela. Lo que si es cierto que los habitantes del Grau lo vieron en la desembocadura del Túria y se lo trajeron a casa. También es cierto que dicho hallazgo creo una polémica muy fuerte pues se lo quería apropiar la ciudad de Valencia. Pues pudiera ser que el milagro de encontrarlo ya estuviera amañado para que Valencia tuviera dicha imagen.

    Lo que la historia calla, por alguna razón calla, es que en el pueblo marinero judío del Grau a esta imagen se le tenía Cor, en chufa Fe, y en fill de puta -No mel toques. Y cuando los mercedarios en los tiempos de los esclavos cristianos en Argel, pasaban tocand la Caisa, y pidiendo por el Cristo la redención de los cautivos -Omplien el Cabás.

    El Cristo de la escalera, es la única cosa que al día de hoy y en todos los tiempos anteriores identifica a las gentes del Grau. Pues era la escalera a la que se agarraban los marineros en los momentos de agobio, los cautivos en los momentos de esclavitud, las familias en los momentos de pena. Y tanto si los párrocos de la parroquia intentaban aleccionar a las gentes de lo que debiera ser la vida de un cristiano, en los pueblos marineros sabían de sobra que “una cosa es predicar y otra dar trigo”, y en esta realidad humana, en este mar de lagrimas, cada cual se salva por donde puede, cosa que el Cristo sabe por experiencia.

    Y desde que el Cristo es tomado y llevado a tierra, en las conmemoraciones anuales de su hallazgo -en su procesión- era llevado por los ex cautivos, ex presidiarios, per tots els fills de puta del Grau. Pues en su conducta serían lo que el demonio quisiera, pero com a graueros todos eran devotos del Cristo.

    Y no estaría de más, que de nuevo se diera el privilegio a los expresos de toda España a que llevaran el Cristo. Pues es el único que los puede comprender y de hecho los comprende.

    So. Andrés Castellano Martí.

     

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