Blog 
Zoon politikón
RSS - Blog de Heliodoro Villanueva Corral

El autor

Blog Zoon politikón - Heliodoro Villanueva Corral

Heliodoro Villanueva Corral

Técnico por profesión con vocación literaria y formación humanística universitaria para unir lo mejor de ambos mundos e intentar aspirar al ideal renacentista.

Sobre este blog de Valencia

El ser humano, ese "animal político" de Aristóteles en tanto que vive en sociedad, será nuestro tema, Por ello y puesto que nada humano nos puede ser ajeno, nos ocuparemos preferentemente de política, sociedad, historia y cultura aunque sin dejar de lado manifestaciones como cine, deporte o televisi...


Archivo

  • 16
    Mayo
    2017

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    Eurovisión Música

    Eurovisión (2017)

    Señalada  por la hecatombe de la representación española y el triunfo  de Portugal, la presente edición del veterano concurso musical  paneuropeo merece unas líneas de reflexión.

    No cabe encarnizarse con el cantante español. Aunque ligera,  reiterativa y previsible, la canción española no lo era más que muchas de las presentadas, demasiado similares a otras piezas del pop  contemporáneo. A pesar de los gallos infaustos del protagonista, el  castigo recibido se estima excesivo para lo que a la postre no era  sino una apuesta juvenil y optimista, mezcla de hip-hop, reggae y aires surferos, que aunque ciertamente más bien intrascendente., al  menos se alejaba un poco de los dos estilos predominantes de preeminencia vocal o de estética pop-máquina futurística con toques dance.

    En cuanto a Portugal si bien hay que agradecerle su sencillez, su  lírica y su apuesta casi artesana por la pequeña belleza de las  canciones hechas con el corazón ante la videofórmula más volcada en obras prefabricadas y centradas en coreografías y espectáculo,  tampoco hay que exaltarla y ponerla por las nubes. La mezcla de fado, con aires de bossa-nova, chanson y jazz tiene su encanto pero necesita varias  audiciones para apreciarse y supone un retroceso a la música que se hacía sesenta o setenta años atrás, con atmósferas nostálgicas que evocan demasiado a Edith Piaff, a la posguerra, e incluso a la banda sonora de Desayuno con diamantes y en cuyo triunfo puede haber tenido que ver la situación personal del cantante de delicada salud y el tópico romántico del malditismo del genio artístico.

    Por lo que se refiere al nivel general, podemos insistir en los  aspectos antes mencionados: con excepciones más o menos líricas  o con toques folk (los aires tiroleses de Rumanía por ejemplo) ha predominado el pop más radioformulario, con mayor o menor influencia dance, según los  cánones de las típicas boy-bands o solistas multiéxitos (Suecia, Bulgaria, Moldavia...) con el creciente hincapié en los aspectos de espectáculo extramusical y ante las cuales pueden destacarse actuaciones como la lírica y profunda voz de la solista belga, finalmente bastante bien clasificada y con puesta en escena minimalista, la performance metafórica de Azerbaiyán, el pop vocalmente solvente de la representante británica, la solitaria apuesta por el rock más metalero de los  anfitriones ucranianos o el muy estimable planteamiento a dos voces de  Croacia, conjugando el mismo cantante un popurri de partes operísticas de barítono en italiano con estribillos pop en falsete en inglés.

    En suma, se debe apreciar la reivindicación de la sencillez y la pureza musical de Portugal ante el artificio reinante pero mucho nos tememos que el año próximo padezcamos una invasión retro-nostálgica con géneros tradicionales de cada país y riesgo cierto de hiperglucemia que nos haga preguntarnos si no ha habido ninguna evolución musical desde los años 50 en Europa, algo llamado pop o rock, por ejemplo.

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook