16 de noviembre de 2015
16.11.2015

Motivaciones especiales

La gente se volvió a emocionar al cruzar la línea de meta. Una vez más, han sido miles las historias de superación que han completado los 42 kilómetros, aquí van algunas de ellas

16.11.2015 | 04:15

Un año más el asfalto valenciano dejó al descubierto miles de historias de superación y de pasión por el deporte. La gente, por mucho que esto del maratón sea ya casi una costumbre, se sigue emocionando como el primer día al entrar a la meta, nunca faltan los mensajes a los familiares, los abrazos con los compañeros y compañeras de tantos esfuerzos, las lágrimas, los gritos de rabia al cruzar la meta en la Ciudad de las Artes.

RAFAEL VILA
Corre por su padre fallecido hace unos años
Este corredor de Enguera solía correr junto a su padre, pero este falleció hace unos años. A pesar de ello, decidió no parar y tirar siempre hacia adelante porque «su fuerza y sus ánimos todavía me animan a continuar. Me ha dado fuerzas desde la distancia para seguir adelante y conseguir acabar». El próximo año, sea solo o en compañía, piensa afrontar su octavo maratón y anima a todo el mundo a correr porque «esto engancha, es como una droga, pero buena».


ELÍAS LÓPEZ ANDÚJAR
Entra con su hija en su decimoctavo maratón
Una de las ilusiones de un veterano maratoniano como Elías López era entrar en meta en una carrera de estas características junto a su hija, Irene. Este talaverano afrontaba ya su maratón número 18, es decir, es mayor de edad ya en estas lides, pero aún se emociona cada vez que cruza la meta. «Era de los pocos importantes que me quedaban de España, tenía ganas de venir aquí y me ha parecido impresionante, he disfrutado mucho en todas las calles». Él anima también a todos los que no conozcan este maratón de Valencia a que «vengan porque les va a gustar mucho seguro».


JOSÉ RICO
Los kilómetros van por toda su familia
Entrenar para un maratón supone muchas horas de entrenamiento y de esfuerzo que se quitan, en ocasiones, a la familia y a los amigos. Por eso es de justicia dedicárselo a ellos como hizo José Rico. Este atleta de Oliva reconocía que «al final te vuelves muy cansino con tanto maratón y quiero darles las gracias tanto a mi mujer como a mis tres hijos». Él reconoce que se levanta a las «cinco y media cada día para entrenar antes de ir a trabajar, es mucho sacrifico, pero vale la pena». Este era su primer maratón «y no será el último, para el que no lo haya probado les diría que lo intenten porque no hay palabras para describirlo».


OVI BARCELÓ
Su hermano y compañero se fue a Perú y va por él
Cuando consigues encontrar una buena pareja para salir a entrenar y a afrontar carreras como esta, si la pierdes tienes que replanteártelo todo de nuevo. Esto es lo que le pasó al corredor de Oliva Ovi Barceló, cuyo hermano, y compañero de fatigas, se marchó este año a vivir a Perú. Pese a ello, ha decidido seguir en la brecha y «esto va por él y por otro compañero que se lesionó hace unas semanas». Juntos hicieron ya seis maratones y dice que la maratón de Valencia es «insuperable, me sigo emocionando y se me saltan las lágrimas cada vez que cruzo la pasarela». Él también se acordó de las víctimas de París porque «con el minuto de silencio se me ha venido un extra de motivación que nos ha empujado». Ahora asegura que seguirá corriendo maratones «aunque sea yo solo».


MIGUEL ÁNGEL GARCÍA
Sus tres hijos y su mujer le dan fuerzas para acabar
Desde Albacete afrontó este maratón Miguel Ángel García. Su mujer y sus tres hijos lo esperaban muy emocionados en meta y él les brindaba un merecido homenaje corriendo con una camiseta en la que aparecían las fotografías de los cuatro: «Mi familia es lo que de verdad me ha animado a llegar. Era mi primer maratón, pero he podido acabarlo porque sabía que estaban en meta». «Nunca me había planteado un maratón, pero a mis 40 años ya era el momento. La organización ha sido perfecta, la animación también». Por último, se lo dedicó también a las víctimas de París para «acabar con esta lacra».


VICTORIA Y PAQUI
Dos valientes de Castellón que animan a las mujeres
Las mujeres cada vez son más protagonistas en el maratón. Llegan desde diferentes puntos de España y de otros países para afrontar este reto y demostrar que ellas pueden tanto o más que cualquiera. Un ejemplo de ello eran las castellonenses Victoria y Paqui. «Me he visto muy bien, al final sufriendo en mi segundo maratón, pero el ambiente ha sido espectacular y te anima mucho, decía Victoria». Por su parte, Paqui, que el año pasado corrió el de Barcelona, aseguraba que «no tenía nada que ver este con aquel, aquí la gente te anima mucho más y evitas que te venga el bajón». Ellas animan a todas «a correr porque es como una forma de vida. Cada vez que consigues un objetivo es algo espectacular». También se felicitaban por el récord femenino y agradecían que «sobre todo te sientes mimada siendo mujer en carera porque te animan mucho siempre, más que a nuestros compañeros incluso».


ÁNGEL Y VÍCTOR
Su equipo «París Valencia» por dos amigos suyos
Los valencianos Ángel y Víctor corrieron con la camiseta de su equipo «París Valencia», este nombre, que ahora cobra un significado especial lo crearon realmente hace cuatro años cuando dos de sus mejores amigos, y compañeros en esto de correr, se marcharon a trabajar a la capital francesa como cocineros. Uno de ellos, incluso ha obtenido la estrella Michelín, por lo que están muy orgullosos de él y querían dedicarle esta prueba, más ahora después de todo lo que están sufriendo los parisinos y los que viven allí»: «Creamos el equipo para estar en contacto, es anecdótico la camiseta porque ya la tenemos desde hace cuatro años pero ahora cobra un sentimiento especial». Uno de estos cocineros incluso corrió el maratón, sobre el otro, indicaban que «cuando salió del restaurante el viernes se encontró el caos, pero está bien y va dedicado a ellos y a otros compañeros que trabajan en París».


EMILIO Y MAITE
Con 50 años y en plena progresión
«¡Soy el amo!, ¡soy el amo!», gritaba Emilio Castell, llorando de satisfacción, unos metros después de atravesar la meta. No era para menos. A sus 50 años completaba su tercera maratón y mejoraba casi media hora su tiempo anterior. Ayer corrió en 3.32. «He visto a mis hijos (Paula y Pablo), a mis padres, a amigos... Ha sido el maratón perfecto. Ahora me dedicaré a correr con más tranquilidad», afirmaba mientras esperaba a su pareja, Maite, que llegaba sólo 15 minutos después (3.46). Lo hacía nervioso, hasta que la vio aparecer y se fundió en un abrazo con ella. Los dos son «alumnos» del equipo de la exatleta Marta Fernández de Castro (Team 3FDC), que saludaba efusiva a sus discípulos por la zona de llegada. Entre ellos a Emilio, un fuera de serie del deporte popular... y de la vida.


PROFESORES DE LA SALLE
Un ejemplo de compañerismo
Gonzalo Soler, Manuel Boluda y Santiago Manuel podrán predicar hoy con el ejemplo a sus alumnos del colegio La Salle de Paterna, donde son profesores. Los tres bajaron de 3.30 y fue gracias al espíritu de equipo con el que iniciaron la larga distancia. «Se lo agradezco, porque en el kilómetro 38 ha estado a punto de darme una rampa. Los dos me han ayudado desde entonces y en los últimos metros me han entrado prácticamente ellos», aseguraba Gonzalo, cojo, apoyado en los hombros de sus dos compañeros. La recta final del entrenamiento fue dura para él. «Sufrí dos procesos de lumbalgia, el lunes pasado tuve un virus y no fui al colegio... Al final iba con la pierna agarrotada, pero hemos sido cooperativos, como decimos en La Salle.


ISABEL, ANA Y LIDIA
Otro maratón 21 años después
A sus 57 años, Isabel volvió ayer a correr un maratón. Y con éxito total. Hacia 21 que no podía participar en uno por culpa de las lesiones. «Me lesionaba y no me recuperaba. Tenía lumbalgias, una fascitis, sobrecargas en los isquiotibiales...», explica. «Hasta que entré en el club Runners. He estado con los fisios a tope y he llegado al maratón perfecta en condiciones físicas y psicológicas. La he corrido con el corazón», afirmaba emocionada. A su lado, Ana era también la imagen de la felicidad. «Quería acabarla y disfrutarla. Pensaba en las 4 horas y al final he hecho 3.57, así que es perfecto», explicaba. «¿Muro?, qué va. No existe. El ´muro´ no existe. Ha sido maravilloso», añadía Ana, que ha seguido un completo plan de entrenamiento con Runners.

EL «TODOTERRENO» XIMO
De primera división de fútbol sala al maratón
Ximo fue uno de los pilares en los que se sustentó el ascenso del Levante UD Dominicos de fútbol sala a Primera División. Dos años después, ya no le pega al balón. Ahora centra su tiempo libre en las carreras de larga distancia. Corre pruebas de montaña y ayer corrió el maratón de Valencia cerca de las 3 horas. «Me encanta correr y ahora lo disfruto más que nunca», explicaba Ximo al traspasar la linea de meta. Más allá de su carisma como profesor en el colegio Dominicos, que lo tiene, Ximo también es un ejemplo como deportista para sus alumnos.


LUCÍA Y PATRICIA
Dos amigas juntas desde la salida hasta la meta
Lucía y Patricia llegaron desde Yecla pra correr la maratón. «Correrlo con mi mejor amiga no se puede pedir más», explica Patricia, que corría su primer 42,1 kilómetros. Para Lucía era la segunda vez. «Cuando vas acompañada de una amiga es mucho más fácil «, dice Lucía. «Conseguir esta meta te hace valorarte más a ti misma y poner tu cuerpo al límite entrenando bien es maravilloso», añade Patricia. «La gente se vuelva muchísimo. Valencia tiene un maratón espectacular no sólo por el recorrido, sino por como se vuelca la gente en la calle. Había personas por todo el recorrido», explican las dos, que no paran de abrazarse. «El año que viene queremos volver». Ayer atravesaron la meta en menos de 4 horas.


EL CÁNTABRO TROTAMUNDOS
«Busco el maratón perfecto y este lo es»
Rafa cubrió ayer su vigesimoprimera maratón. Ha corrido en los más emblemáticos del mundo, desde Nuevas York a París pasando por Londres y Berlín. Pero el de Valencia le llama especialmente. Por muchos motivos. «Es mi primero en Valencia. He venido porque es un maratón que ha crecido mucho, está muy bien organizado, tiene un grandísimo ambiente. Y uno también busca eso. Además. es llano» , explica este corredor cántabro, que está a punto de cumplir los 50 años. «Corro maratones desde los 34 años. He ido tres veces a Nueva York, porque una de las cosas maravillosas que tiene esto es que viajas para ir conociendo ciudades», explica. «Además, tengo amigos y me encanta volver a saludarles», añade.


LOS 65 MARATONES DE JOAN
Doce maratones cada año en los últimos quince
En un mes y medio, Joan Josep Sánchez ha corrido cuatro maratones. Antes de Valencia cruzó la meta en Logroño, Zaragoza y Amsterdam. De aquí dos semanas correrá la de Castellón, y después, casi sin descanso, las de Tarragona, Sevilla, Vitoria, Ampurias y Madrid. Y trabaja. «Soy auxiliar de enfermería y lo compagino como puedo», explica este catalán de Barcelona. En total, tiene 65 maratones a sus espaldas, que se dice pronto. «Entreno un día sí y un día no, como puedo», añade Joan. «En Valencia me tratan muy bien cada vez que vengo. Valencia y es una de las mejores por no decir la que más. Es mi preferida».

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