18 de noviembre de 2015
18.11.2015

Algo más que un maratón

18.11.2015 | 04:15

La relación de la ciudad de Valencia con el deporte está cambiando. En el pasado reciente competiciones como la Copa del América, la Fórmula 1, los torneos de tenis o los concursos hípicos se basaban en lo que se ha dado en llamar el capitalismo de amiguetes. Como última nota de esta triste melodía, el estadio de fútbol del Valencia CF sin terminar.

Ahora, una competición con 35 ediciones a sus espaldas y hecha desde la base con gente normal que trabaja como taxista, pintor, electricista, vendedor, agente comercial, o la profesión que ustedes quieran, organizan todas estas personas el acontecimiento deportivo más importante del año.

Estos señores son los socios de la Sociedad Deportiva Correcaminos y desde hace unos años tienen la suerte de cara. Primero contaron con el apoyo de todas las corporaciones que han gobernado el Ayuntamiento de Valencia. En el año 1989 se corrieron en Valencia 27 carreras a pie y en el 2015 serán 37, sin contar las que organizan colegios y diversas asociaciones. La diferencia es que a finales de la década de los ochenta los corredores a pie en Valencia no pasaban de los 5.000, y en el presente son más de 50.000 los runners que invaden día si día también el cauce del río Turia, el mayor estadio olímpico de la carrera a pie. Bendita la hora en la que el alcalde Ricard Pérez Casado decidió hacer del llit del Turia una zona ajardinada y deportiva.

El segundo gran valedor es la Fundación Trinidad Alfonso. Juan Roig sabe leer el tiempo en que vivimos y ha decidido apostar por un deporte de clase media, un deporte que se corresponde con la clientela de sus establecimientos. Un deporte que el domingo fue toda una manifestación de alegría del pueblo valenciano, tan necesitado de revindicar su imagen.

Hoy la carrera a pie, el running, es el deporte como mayor número de aficionados en el mundo. Hoy un maratón como el que se disputa en ciudades como Nueva York, Boston, Londres, Berlín, Paris, Tokyo o la Haya es algo más que una carrera.
En Valencia la Copa del América o la Fórmula 1 sirvieron para hacerse la foto, despilfarrar dinero público y hacernos creer que Valencia estaba en el mapa. Sí, estábamos en el mapa, pero cada vez más la corrupción se expandía y manchaba. La impunidad era la marca de la casa. Tuvimos que escuchar como unos dirigentes políticos se repartían las mordidas. Tuvimos que asistir al vergonzoso y esperpéntico espectáculo de ver en vivo y en directo el cierre de Canal Nou.
Ahora se abre un nuevo tiempo, o al menos eso sería lo deseable. Ahora más que nunca la mujer del César no solo debe parecer virtuosa, sino serlo. Y para ello esta mujer ha encontrado un deporte que reúne todas las cualidades: la carrera a pie, el maratón.
El domingo más de 100.000 personas venidas de fuera presenciaron el maratón. Más de 5.000 extranjeros tomaron parte en alguna de las dos carreras. Más de un 80 por ciento de ocupación hotelera durante 4 días en noviembre, más de 12 millones de impacto económico, unas marcas excelentes con nuevos récords del circuito tanto en hombres como en mujeres, y lo más importante, miles de valencianos corriendo o aplaudiendo.
Solo nos resta desear que este nuevo ciclo que se abre en el deporte valenciano esté marcado por la honradez, el espíritu de superación, y la participación de toda la sociedad valenciana. No olvidemos que vivimos en una ciudad acogedora, afable, culta y democrática.

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