03 de agosto de 2015
03.08.2015

Tiro y arrastre en Torrent

03.08.2015 | 04:15

El pasado viernes 17, poco antes de las diez de la noche, pasaba con mi mejor amiga cerca del Parc Central de Torrent y me indicó que iban a hacer una feria. Tenían caballos por allí y ya no me hizo mucha gracia, porque sabía que los utilizarían para lo que todos sabemos cuando entras a una feria y ves cinco caballos, dando vueltecillas, con nombres pegados a sus cabezas para intentar decorarlos y parecer que está bien montarse en un «David Villa» que da vueltas en un mismo sitio sólo pudiendo mirar adelante.

De camino a casa, aún cerca del Parc Central me paré donde decía mi amiga que iban a hacer una feria. Como pude descubrir no era una feria con sus caballos dando vueltas con nombres, sino un tiro y arrastre. Un caballo esperando a que le monten peso, que no va a poder casi ni llevarlo, tiene que tirar de una especie de carro con muchísimo peso de arena. El pobre caballo con cadenas tirando y con un hombre pegándole, dándole con fuerza, sobre su lomo. Este animal no puede más con sus fuerzas pero eso da igual, tiene que tirar hasta desgarrarse, y no porque el hombre lo necesite, y no va sobre tierra plana como en la agricultura, sino que pasará por tierra mojada mientras el público grita «Che pégali més fort que no arranca».

Aún me acuerdo de estas imágenes, y el sentimiento más grande que me viene es angustia y muchísima tristeza. ¿Cómo pueden someter a un caballo con alma libre, un animal que no tiene racionalidad, que no sabe ni lo que carga, sólo tira porque de lo contrario recibirá más daño del que le someten? Si ya tenemos bastante con demasiadas injusticias de lo que unas personas a otras nos hacemos, ¿por qué castigar también a estos caballos de esta manera? Comprendo que los tengan que utilizar para el campo, para la hípica que no es necesaria, pero mientras no requiera sufrimiento se dejará pasar, porque a las personas les gustará su dinero y por lo menos estarán bien tratados, pero€ ¿por qué este deporte de tiro y arrastre?

Si nos ponemos en situación, imaginemos que estos sacos de arena, todo este enorme peso, lo lleva un niño o por no decir un niño, que suena más cruel, un buen hombre que no hace daño porque está enseñado a no hacer daño a las personas, lo único que ha hecho es bien. Este buen hombre, con un gran corazón (como todos los animales inocentes) tendrá que ser sometido a pasar por un camino de tierra mojada, por la que no puedes apenas ni pasar porque se hunden tus piernas, por este terreno mojado con peso que le dobla su propio peso. Digamos que no puede con su alma para llevarlo hasta el final de este paseo de terreno mojado, pero tiene que tirar aunque desgarre sus fuerzas porque otra persona le pega, le azota para que siga y mientras tiene un público de más de 100 personas según las que quieran acudir a ver cómo están haciéndole tirar su vida por la borda. Mientras este tira y no puede con su alma le dicen «Che pégali més fort que no arranca». Zoe Ruiz. Torrent.

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