22 de agosto de 2015
22.08.2015

El sentido de la política

22.08.2015 | 04:15

Si nos molestamos en preguntar a la sociedad de hoy cuál es el sentido de la política muchos ni siquiera nos responderán a la pregunta correctamente, porque entre otras cosas, no la habrán entendido. Es una pregunta sencilla, pero en la sociedad de hoy, cuando hacemos preguntas sobre el sentido de algo, la tendencia de la gente es, no saber qué sentido tiene preguntar el sentido de algo. Preguntar esta serie de cosas nos plasma la verdadera fotografía, filosófica, intelectual y cultural de nuestra sociedad, que por desgracia, es verdaderamente triste, sobre todo cuando nos dirigimos a preguntar a nuestra famosa generación nini.

Para nuestro retraso y perjuicio social, el sentido político de la sociedad española en el siglo XXI. Es lograr procurarse un lugar privilegiado en el sistema, que te permita «tocarte los huevos». Como muy bien nos describen algunos de los miembros políticos o expolíticos de hoy en día. Este privilegio permite vivir a un colectivo elitista, embriagándose del disfrute de los placeres de la vida sirviéndose de la economía general del Estado, sin tener que trabajar demasiado y sin mayores esfuerzos. Ser político en la parte superior de la esfera, es una suerte que cualquiera puede tener sin estar preparado. Es suficiente con saber moverse en los lugares apropiados, con las personas concretas o saber ser el tonto de turno que le toque ocupar puesto.

Ramiro Ledesma en su libro Discurso a las Juventudes de España, expresa que la política es un arte, y sobre todo, una estrategia. En aquel momento un político y escritor conservador, podía preocuparse de resolver o abordar dificultades (de acuerdo con su ideología), algo que difiere mucho de las preocupaciones que pueden y no desean abordar y resolver en la política de la España de hoy. Con ello, deseo dejar claro, que en definitiva lo que se aprecia en el ambiente, es que todos demuestran con la llegada a sus despachos; que interés por resolver los verdaderos problemas de la población Española en su estricta necesidad. Como por ejemplo, que baje: la luz, el agua, los productos de primera necesidad (comida, medicamentos), transportes públicos, material de cultura (libros, revistas)€. terminan relegados a las posiciones finales de las listas de objetivos a cumplir, sino es que pasan directamente, a ser anulados. Begoña Loizaga Domenech. Valencia.

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