02 de octubre de 2015
02.10.2015

A monseñor

02.10.2015 | 04:15

El cardenal Cañizares, cuando tomó posesión del cargo en Valencia, dijo: «Quiero ser un pastor que huela a oveja». Pero la realidad es que cada vez huele más a político. En referencia al problema del independentismo en Cataluña ha arrimado el ascua a su sardina, utilizando esa frase que suena tan bien: «Lo que Dios quiere es la unidad, lo que desea es sumar, no restar». Pero debe saber monseñor que en su propia religión hay otro Dios que afrontaría el problema de forma bien diferente. En primer lugar, nos invitaría a reflexionar sobre las verdaderas causas que nos han llevado a esta situación, nos invitaría a que todos hiciéramos examen de conciencia y reconociéramos con humildad no solo la paja en el ojo ajeno sino la viga en el nuestro, a reconocer, en suma, nuestros propios errores. Este Dios no tomaría partido por los unos frente a los otros, no actuaría de forma simplista y maniquea pues no se trata de los buenos, los que están a favor de la unidad contra los malos, los que quieren la independencia; las dos partes en litigio tienen su propia responsabilidad en los acontecimientos. Este Dios, al igual que el de monseñor Cañizares, quiere la unidad pero la verdadera, aquella que se sustenta en el entendimiento y la armonía y no aquella que aparenta unidad pero no lo es, ya que se sustenta en la imposición y el sometimiento. Luis Carlos Rada Álvarez. Valencia.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook