04 de mayo de 2016
04.05.2016

Violencia contra los no natos

04.05.2016 | 04:15

Tenemos una brecha por donde se escapa el ángel vivificante de la humanidad: sus oraciones, sus actos de amor, su trabajo y con ello la paz. Me refiero a la gran matanza de embriones que en un sí a Dios se convierten en mártires de la historia. Diariamente son millones los que mueren. La mayor fuente de violencia actual, mucho más que la guerra de Siria o cualquier guerra mundial. Igual que el juicio de Salomón, parece que nos dedicamos a matar al hijo del vecino por envidia o por otras cosas. Con DIU o pastillas del día siguiente y otras técnicas mueren millones de niños.
Otro aspecto que hay en la ciencia es la ingeniería genética, que está quitando genes y poniendo otros sin saber a ciencia cierta si son o no los causantes de la enfermedad. La brecha está también en los bancos de talentos de los científicos, los cuales son oprimidos y sometidos a vejaciones que les impiden ver la luz y acertar en las decisiones, lo cual nos lleva a más abortos y maltrato de embriones y clonaciones y otras técnicas.
De ahí pende toda la violencia con corrupciones, guerras como la de Siria u otras, terrosimos, etcétera, retroalimentándose así el círculo de la violencia. Pues en la violencia, si no se reza, se tropieza. Laura Ferrús Grau. Almussafes

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