13 de junio de 2016
13.06.2016

El hospital general de Valencia

13.06.2016 | 04:15

Hace unos meses estuve internada en el Hospital General Universitario de Valencia. Me atrevo a quejarme de la espera en urgencias, un desastre enorme (casi 8 horas). Esta situación conlleva agresividad y ataques de ansiedad, no había espacio, poco personal, aunque el que había tuvo un comportamiento impecable y trabajan con rapidez y cariño. Pregunté si el director aún era sobrino de Blasco (apellido de triste memoria para Valencia).

La primera operación de cadera salió mal. En un principio el equipo estaba contento, y yo también porque no tuvieron que poner prótesis, sino una chapita y unos clavos. El trato humano fue magnífico; estuve€. No recuerdo los días que estuve internada, pero al ir a casa y entrar en la ducha (el plato tiene una altura de unos 5 cm) sentí un pinchazo en la ingle, como una fuerte puñalada y ya no pude más poner el pie en el suelo. Mi familia llamó al médico de urgencia que me reconoció y dijo que si no me pasaba en 24 o 48 horas me tendrían que ingresar de nuevo, y así fue, y de nuevo por urgencias.

Volvieron a operarme poniéndome una prótesis, con una operación que delicada y necesité varios días de hospitalización, con dolores, largos días y noches y una fuerte depresión.

A pesar de mis quejas, mi agradecimiento a los médicos, enfermeras y enfermeros, camilleros/as, limpiadores/as€. A todos (o casi) en general, fueron cariñosos, eficientes, y con su sonrisa nos ayudan a vivir a los enfermos y a tener esperanza. Del protocolo no puedo aplaudir, pero sobre todo en la segunda operación, médicos, personal y atención fueron muy efectivos. En junio me operarán de una catarata.. espero tener suerte y gracias anticipadas. Asunción Saborit. Valencia.

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