14 de junio de 2016
14.06.2016

El despertador

14.06.2016 | 04:15

Desde el punto de vista personal, no hay nada más «democrático» que el reloj despertador. Por obligaciones laborales o de otra índole, por otras causas, cada uno, individualmente, elije su hora... Esta hora está «sincronizada» con miles, cientos de miles, millones de ciudadanos que, por razones diversas, están de acuerdo en este establecimiento temporal: es mi hora de...etc.
Su coincidencia, no es ajena a sus motivaciones particulares...

Pero se produce un fenómeno social común que, no sólo afecta a los interesados sino que actúa, por sinergia, en los horarios de miles, cientos de miles, millones de ciudadanos de su entorno... Los partidos políticos esperan que nuestra hora coincida con la hora de su mantra. Puede ser la hora del Príncipe o la Princesa; la hora que al «fabricante de votaciones» le interesa... Yo me quedo con el despertador real, que los sueños democráticos, sueños son... F. López Cordón. Valencia.

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