15 de julio de 2017
15.07.2017

Tu sacerdote

15.07.2017 | 04:15

Aquel a quien todo el mundo explica sus problemas, pero quien generalmente no tiene a quién explicar los suyos. Aquel que levanta a los demás cuando caen, pero a quien hunden cuando tropieza. Aquel que ayuda a los demás a levantarse de sus errores pero quien no tiene derecho al error. Aquel que perdona todo lo que dicen y hacen pero a quien generalmente nunca perdonan una palabra ni un acto. Aquel que ora por todo el mundo y por quien casi nadie ora. Aquel que debe orar para que todo el mundo sea feliz y vencido, pero quien no tiene derecho a hacer que su familia sea feliz, pues su dolor lo sufren los suyos.

Él no puede tener una vida sencilla, se espera de él que sea constantemente un modelo y ejemplo de vida cuando habla, camina, se viste... Todo el mundo piensa que Dios se encarga de él, entonces nadie se preocupa de él. Tal vez nunca nos hemos dado cuenta de que aquel que nos enseña el Evangelio todos los domingos es un ser humano, con virtudes y defectos. Acordémonos de que son verdaderos hombres de Dios y oremos para que permanezcan siempre en la verdad. Haz una breve oración en estos momentos tan confusos para tu sacerdote. Sebastián Roca Peiró. La Pobla de Vallbona.

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