Jordi Ruiz, Castelló
-Tengo entendido que usted fue uno los más sorprendidos por el nombramiento...
-En efecto, fue una sorpresa para mí y creo que para todos. El sábado por la noche, después de haber ganado, Jorge Alarte estuvo atendiendo a todas las delegaciones para conformar la ejecutiva. Sobre la una de la madrugada me hizo subir a su habitación y me propuso ser presidente. Me dijo que quería una persona de Castelló, que fuera alcalde de un pueblo. Le dije que un presidente suele ser una persona con un bagaje político y que yo no reúno ese requisito, pero me contestó que no le importaba porque quería un papel de representación de todo el partido pero también de la provincia de Castelló
-La presidencia es un cargo honorífico pero sin competencias ejecutivas, ¿qué va a hacer para tener un papel más activo al habitual?
-Yo asumo el papel del cargo, que, en efecto, no tiene funciones ejecutivas. Pero tengo la obligación de canalizar y difundir el mensaje de nuestro secretario general y del nuevo proyecto.También asumo el papel de representar a Castelló.
-¿Qué influencia ha tenido Enrique Navarro, su mentor político, en el nombramiento?
-Ninguna. Ha sido una decisión personal del secretario general y nadie de Castelló habló con él para que eso fuera así.
- Hay quien ve en su designación una afrenta a Ximo Puig...
-Yo no hago esa interpretación y creo que es malintencionada. Alarte quería una persona joven de la provincia de Castelló, que fuera alcalde de un pueblo del interior y que hubiera estado implicado en el proceso. Es la única explicación.
-¿No cree que Castelló pierde peso en la nueva ejecutiva?
- Yo creo que no. Somos cuatro personas, que son las que corresponden a la provincia por su peso. Además, el hecho de que por primera vez en la historia la presidencia recaiga en alguien de Castelló es un gesto del secretario general, que no quiere una mera figura decorativa sino alguien que participe y canalice las propuestas de Castelló.
-¿Ha perdido autonomía el PSPV tras la implicación de Ferraz en el congreso?
-No. Ha habido un interés de una parte del partido por crear polémicas falsas, creo que equivocadamente. Quiero recordar que la ponencia del congreso recogía cambios que alcanzaban al propio nombre del partido. Dicha ponencia fue ratificada por la gestora presidida por Joan Lerma y tuvo una respuesta en el congreso. No ha habido tutela, sino un congreso democrático con dos muy buenos candidatos, que ha favorecido el debate, la movilización y que reviva el partido. El PSPV mantendrá su autonomía respecto al PSOE, pero con la ayuda de la ejecutiva federal.
-¿No peca de bisoñez la nueva dirección?
-Es una apuesta arriesgada. Creo que hemos dado un paso que la sociedad y la militancia reclamaban para ganar credibilidad. Por primera vez, este partido se ha renovado completamente. Tenemos la responsabilidad de apoyar esta propuesta, como se hizo con Zapatero.
-Poco se sabe del programa de Alarte...
-Antes de conformar nada, vamos a salir a la calle a escuchar a la gente. A partir de ahí, conformaremos un proyecto.
-¿Cómo contrarrestar la máquina de ganar elecciones del PP?
-Movilizando a los 26.000 militantes de nuestro partido y a todas las personas que quieren un cambio en las políticas de la Comunitat Valenciana. Que cambien las políticas de despilfarro, manipulación y desprecio de la oposición, de deterioro de los servicios públicos, fracaso escolar, destrucción de empleo, especulación y endeudamiento.
- ¿Cómo integrar al 48% de los militantes que salió derrotado en el congreso?
-Ahora que vienen los congresos provinciales, tenemos la responsabilidad todos de no excluir a nadie y de que esto no sea una revancha. Ha habido un proceso congresual con cinco aspirantes, que se quedaron en dos, y a partir de ahora tenemos que hacer las cosas bien para salir fortalecidos. José Blanco lo dejó muy claro. No tendría sentido dedicarnos otras vez a enfrentamientos.
- El sector de Puig pide que el nuevo organigrama provincial reconozca su peso en Castelló y postula a Colomer a la secretaría provincial...
-Para dialogar no es bueno centrar el tema en ninguna persona que condicione el debate. Hay que hablar de lo que queremos para el partido y de cómo han de ser los órganos de representatividad provinciales que tanto tiempo llevamos reclamando para llegar mejor a nuestros alcaldes, concejales y a la ciudadanía.
-Calles dice que sólo quiere ser alcalde ¿se está autodescartando para la secretaría provincial?
-Él lo que quiere es ganar la alcaldía de Castelló, que es lo que queremos todos y vamos a poner todo nuestro empeño.
-¿Qué papel le espera a Puig en el partido?
-No lo sé. Dependerá de él fundamentalmente y del nuevo secretario general.
- ¿Entrará usted en la diputación, como está previsto?
-Espero que sí. Me hace mucha ilusión porque trabajé allí como asesor, conozco bien los problemas de mi comarca como presidente de la mancomunidad y alcalde. Me gustaría participar en el cambio de signo de la diputación porque son necesarias otras políticas, sobre todo para los pueblos del interior.
-¿Le gusta el modo de hacer oposición de Colomer, que ha llevado el caso Fabra al pleno de la diputación?
-Creo que está haciendo una magnífica oposición y tiene todo nuestro apoyo.
-Pues la secretaria provincial del PP, Marisol Linares, le ha pedido que colabore para cambiar las formas de oposición a Fabra...
-Los que tienen que colaborar son ellos. Primero para poner los medios necesarios en los juzgados de Nules. Y luego, el señor Fabra debe colaborar con la Justicia y no poner trabas para que se resuelvan las dudas que hay en este proceso que lleva cinco años. Cuando se está dilatando todo tanto estamos perdiendo todos.
-¿La plataforma municipalista sigue viva?
-Una vez acabado este proceso, lo que debe hacer la plataforma es ponerse a trabajar para llegar a un clima de diálogo con el resto de compañeros y consensuar el nuevo organigrama provincial.
-¿Por qué la plataforma tardó tanto en explicitar el apoyo a Alarte?
-Tuvimos muy claro desde el principio que teníamos que escuchar a todos los candidatos y que queríamos abrir una nueva etapa. Al final, el candidato que más confianza nos generó fue Jorge Alarte, que no nos ha defraudado y ha acometido una renovación total. No le apoyamos ni tarde ni pronto, sino en el momento que entendimos que se debía hacer.
- ¿Le sorprendió el pacto Romeu-Puig?
-Me sorprendió mucho. Estuve escuchando a Romeu en l'Alcora y fue muy duro con el modelo del partido, con los lermistas y con el propio Puig, mucho más que Alarte. Me defraudó que dijera una cosa y luego hiciera otra.
-Usted fue de los que postuló a Jordi Sevilla y buscó un congreso extraordinario, al que se opuso de forma contundente Jorge Alarte. Finalmente, se han juntado con Alarte, la de vueltas que da la política...
-Las mismas vueltas da que una persona como Romeu pudiera pactar con Puig. Desconozco si Jorge Alarte dificultó las aspiraciones de Sevilla. Creo que Alarte no fue el motivo de que Sevilla no se presentase, sino otras personas, aunque es mejor no remover el pasado. Confíabamos en la capacidad de encabezar de Jordi Sevilla, quien al final desistió. Nosotros hemos configurado nuestro proyecto a nivel provincial y luego hemos buscado la opción que mejor defendía nuestros intereses.
-¿Era Sevilla mejor candidato que los que afrontaron la recta final del congreso?
-No tiene ningún sentido hablar de eso ahora. Jordi Sevilla es un magnífico político y una magnífica persona y nos gustaba porque representaba los intereses de Castelló, como ahora los representa Jorge Alarte.