Nacho Martín, Castelló
Adivina adivinanza. Un tren "que vola", que estuvo durante años expuesto en el parque Ribalta y que no es el Tram... Qué castellonense no recuerda la mítica Panderola; los más mayores porque la utilizaron, los más jóvenes aunque simplemente sea por la canción popular.
Tal fue el fenómeno social que suposo este antiguo tren que en 1988 un grupo de amigos castellonenses decidió constituir la colla La Panderola y hacer historia al convertirse en los primeros en subir a la Magdalena con una reproducción del entrañable tren. La primera máquina tenía el motor de una motocicleta marca Lambretta y las ruedas de un ciclomotor. Con los años, el carromato se fue sofisticando.
En 1992 y en 1999 se alzó con dos de los premios que otorga la Junta de Fiestas, aunque en la actualidad la simpática locomotora de verde magdalenero se encuentra guardada en el taller, a la espera de una reparación. Cada colla tiene su peculiaridad, su toque personal, y la colla La Panderola destaca por las canciones que componían los niños para cantárselas cada año a los padres en el domingo de Magdalena, auténticas adaptaciones de grupos conocidos como Ella Baila Sola. Los cánticos, ironía infantil en estado puro, han acompañado durante dos décadas la subida a la Magdalena del tren que "vola".