Efe, Castelló
Alrededor de 300 delegados sindicales de UGT y CCOO se manifestaron ayer en Castelló para denunciar "el incumplimiento de la patronal del azulejo, Ascer, del aumento salarial del 2,5% previsto en el actual convenio".
Así lo manifestaron los representantes de MCA-UGT, Vicente Chiva, y Fecoma-CCOO, Vicente Nebot. Este último criticó el incumplimiento del convenio autonómico de azulejo, "en cuyo artículo 20 señala que se iba a pagar un incremento salarial del IPC previsto por el Gobierno, el 2% más un 0,5%". La patronal, según Nebot, "ha incumplido este punto del convenio argumentando que ganamos un 0,6% de poder adquisitivo y situando el IPC en el 1,9%".
Por su parte, Vicente Chiva aseguró que Ascer "no quiere pagar el incremento salarial", por lo que los sindicatos asistirán hoy al tribunal de arbitraje laboral de la Comunitat, como "acto de conciliación para ver si nos ponemos de acuerdo". Chiva aseveró que la previsión es que no se va a llegar a un acuerdo, por lo que "se continuará con las manifestaciones".
El representante de UGT señaló que los convenios "son para cumplirlos". "Nosotros en épocas de vacas gordas hemos cumplido y ellos en épocas de vacas flacas tienen que cumplir", apuntó y advirtió que si no es así "se presentará una denuncia en el juzgado".
Durante la manifestación, que finalizó en la sede de Ascer, los delegados de CCOO llevaban una peana con un ninot con una careta que representaba al presidente de la patronal azulejera, Fernando Diago, y emulaba un paso de Semana Santa a la llegada del cual se cantaron saetas.
Respuesta de Ascer
Desde Ascer aseguraron que la revisión salarial que reivindican los sindicatos del sector es "excesiva y no ajustada a lo pactado". "Es difícil de comprender que en una situación de contracción productiva y crisis general haya voces interesadas en buscar la discrepancia y una reivindicación salarial excesiva y no ajustada a lo pactado", dijo Ascer.
La patronal afirmó que el convenio colectivo ha dejado fijados los incrementos salariales para cada uno de los años de vigencia en el equivalente al IPC real más 0,5%. De este modo, "el año pasado, el IPC real acabó en el 1,4% al que si le sumamos el 0,5% citado hubiera obligado a las empresas a abonar un 1,9%". "En junio de 2008, momento en que se firma el convenio y en el que no era previsible la situación que se avecinaba, se abonó a cuenta del comportamiento del IPC un 3%, que resultó superior en un 1,1% al incremento realmente pactado", explicó.