Ramón Pardo, Castelló
Ciudad Real y Castelló mantienen dos historias paralelas en torno a sendos aeropuertos de interés general y gestión privada. Y también tienen enemigos en Madrid. Mientras recientemente el presidente de la Diputación de Castelló y de Aerocas, Carlos Fabra, cargaba contra el Gobierno acusándole de la demora en la apertura de la instalación, el presidente de Aeropuerto de Ciudad Real, Juan Antonio Leon Triviño, arremetía contra la secretaria general del PP y presidenta del partido en Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, acusándola de "arruinar" el aeropuerto al no acceder a modificar la ley del suelo.
El aeropuerto manchego también atraviesa turbulencias económicas, con una importante deuda, una baja utilización y la perspectiva de reducir entre el 10 y el 20 por ciento su plantilla de 122 trabajadores. Además apenas han utilizado las instalaciones unos diez mil pasajeros, pese a las previsiones que le hacían viable. Y a ello se suma, como recogía un diario nacional, que tiene "un agujero" de 200 millones de euros.
Las dificultades y trabas de las que habla Triviño son posteriores a la apertura del mismo. Las quejas por la actuación de De Cospedal, quedan recogidas en una carta publicada en el diario Lanza, donde lamenta las trabas que ésta pone a la modificación de la ley de ordenación urbana (Lotau) de Castilla-La Mancha que ponen en peligro la ejecución de proyectos hosteleros en el suelo expropiado para el aeropuerto
Y recuerda que "sino se modifica la ley (PP y PSOE regional estaban de acuerdo) sería legalmente imposible construir en los suelos del aeropuerto un hotel, unas oficinas o una empresa que no fuese propiedad exclusiva del aeropuerto de Ciudad Real".
Lo cierto es que, apunta León Triviño en la misiva, "sin esa reforma sería imposible seguir desarrollando el proyecto del aeropuerto", el primero de iniciativa privada que se construye en España ya que "sería legalmente imposible construir en los suelos del aeropuerto un hotel o unas oficinas para una empresa que no fuese propiedad exclusiva del Aeropuerto de Ciudad Real".
El suelo en Castelló
Ese freno a la construcción de infraestructuras complementarias pone en cuestión la rentabilidad de un proyecto que se apoya en el sector turístico y los ressorts.
Mientras tanto en Castelló, el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Vilanova d'Alcolea y los vecinos discrepan de la tasación del del suelo incluido en las 542 hectáreas expropiadas a coste rústico, porque ese valor se multiplicará a la hora de ejecutar las zonas de actividad logística, industriales y hoteleras. De ahí que reclaman la revisión del precio percibido que no va más allás de 1,5 euros por metro cuadrado expropiado.