Juan José Benito, Vinaròs
La inauguración de la rotonda de la avenida Tarragona, donde se encuentra una noria de agua, levantó ayer un gran revuelo entre los escolares del colegio Sant Sebastià, que pudieron ver por primera vez cómo funcionaban las antiguas norias al acoplarse un caballo que hacía girar este tradicional artilugio para sacar agua. El edil de Urbanismo, Javier Balada, manifestó que con esta rotonda es un recuerdo a este sistema de riego tradicional de esta zona. Para la inauguración se trajo un caballo de arrastre, cedido para la ocasión por Senar de Benicarló, con el fin de ofrecer una muestra de cómo funcionaban las norias de agua. Balada explicó que la construcción de esta rotonda ha costado 36.839 euros.