Susana Barberá, Castelló
Los setenta estudiantes que iniciaron el pasado lunes una huelga indefinida para denunciar la falta de seguridad en los talleres en los que realizan trabajos cada día Carrocería, Electromecánica y Automoción, anunciaron ayer que no van a desconvocar la huelga si desde la Conselleria de Educación no les envían un escrito en el que indiquen unos plazos en los que estarán solucionados los problemas.
Desde el colectivo de alumnos explicaron que "no vamos a creernos esta vez la palabra de la conselleria porque hace dos meses ya nos dijeron, de palabra como ahora, que estaban en ello e iban a solucionar el problema lo más pronto posible. Pero al igual que otras veces, todo cayó en saco roto y ahora no queremos que vuelva a repetirse por ello vamos a esperar para que nos digan por escrito lo que han prometido de palabra".
De hecho los estudiantes continuarán con su calendario de movilizaciones en el que está previsto que esta mañana vayan a protestar frente a la dirección territorial de la Conselleria de Educación en Castelló para mostrar su malestar ante el director, Josep Vilar.
La huelga de los estudiantes se justifica, según apuntan, porque en el taller de plancha del instituto Politécnico existen unas deficiencias de seguridad en máquinas (equipos de aspiración de los humos tóxicos de soldaje y homologación de equipos) "que los podemos calificar de muy graves y totalmente inaceptables en un centro ya que muchos somos menores de edad". Y agregaron que "teniendo como base la aplicación de la ley de prevención de riesgos laborales 31/1995 y con el informe del servicio de prevención de riesgos laborales del sector docente en el que se pone de manifiesto que las máquinas están fuera de la ley y por tanto no pueden ser usadas y el informe de la conselleria en el que se pone de manifiesto que de momento no va a solucionar nada ¿qué hacemos?".
Por su parte, desde la conselleria apuntaron que los técnicos ya han elaborado el informe con las deficiencias detectadas en los talleres y se han puesto a trabajar, pidiendo las máquinas que hacen falta, aunque declinaron hacer ningún tipo de previsión en el tiempo ya que, según apuntaron, muchas veces no depende de ellos para la adquisición de estos materiales.