J. J. Benito, Vinaròs
Un año más, el cementerio de Vinaròs acogió el homenaje que se hace a los vinarocenses que fallecieron en los campos de concentración nazis de Mathaussen y Gussen. Un acto que estuvo presidido por el alcalde, el socialista Jordi Romeu, acompañado de ediles del PSPV, Partit de Vinaròs Independent y Bloc, y marcado por la ausencia de representantes del Partido Popular. También había otras fuerzas políticas sin representación municipal como Esquerra Unida, Esquerra Republicana y Esquerra Verda.
El acto se celebró en el monumento funerario formado por una estela de mármol, con los nombres grabados de los vinarocenses que fallecieron en los campos de concentración nazis de Mathaussen y Gussen y unas traviesas de ferrocarril que recuerdan el tren que llegaban hasta Austwich. Bajo el mismo hay tierra y piedras de la cantera de Mathaussen.
Se inició con el himno que compusieron los prisioneros como canto de libertad. La melodía fue conducida por el cronista oficial de la ciudad, Xavier Palomo, e intervino el alcalde y la representante de la Fundació Caixa Vinaròs, Nati Romeu, que cerró el acto leyendo el testamento de los supervivientes. Un texto en el que participó en su redacción Francisco Batiste Baila, vinarocense superviviente de Mathaussen y que falleció hace unos años.
Familiares de los fallecidos depositaron ramos de flores, así como partidos políticos, colectivos vecinales como Migjorn y el propio ayuntamiento.