Nerea Soriano, Castelló
Ares del Maestre conserva una de las rutas que mejor repasa la historia de este pequeño municipio de l'Alt Maestrat. Y lo hace a través de sus molinos. Se trata de un barranco que bordea hasta cinco ruedas de antaño: Molino de la Roca, Molinet, Molino de Dalt, Molino de la Balsa Redonda y Molino del Sól Costa. Las máquinas fueron construidas por los grandes propietarios rentistas de las fincas agrícolas y su presencia obedece a motivos estrictamente funcionales. Los latifundistas querían conseguir un conjunto de ruedas que moliese la cantidad de trigo suficiente para la población de Ares -que durante el siglo XVII estaba en pleno crecimiento- y para territorios vecinos como las masías del altiplano sur de Morella.
Los molinos de Ares están declarados Bienes de Interés Local, al igual que el barranco que los aglutina, y son considerados como edificios industriales debido a su utilidad. El agua que abastecía al conjunto procede de un barranco de desagüe del extenso altiplano de Ares-La Llàcua y, según se detalla desde la Generalitat, actualmente permanece seco la mayor parte del año, pero todavía tiene algunos nacimiento de agua en su cabecera. En concreto, está el manantial conocido como el fregadero de la Roca.
Sillería para evitar pérdidas de agua
Los cinco molinos se hicieron durante la segunda mitad del siglo XVIII y, en su construcción, se utilizó la técnica en sillería aplicada, principalmente en rampas. Con esta técnica de construcción se quería impermeabilizar los conductos y evitar al máximo las pérdidas de agua por filtración, y también para conseguir mayor durabilidad. Pese a que cuatro de estos cinco molinos son privados, el ayuntamiento ha adquirido el restante para hacerlo visitable, según ha informado uno de los miembros del Consell Valencià de Cultura (CVC), Vicent Álvarez.
Además, este pequeño municipio de l'Alt Maestrat que cuenta solamente con 260 habitantes, también ha apostado por recuperar una antigua nevera "dotándola de información y elementos didácticos y que nos recuerda aquella época en que la gente utilizaba la nieve almacenada", añade Álvarez. El miembro del CVCapunta que Ares "está intentando recuperar el patrimonio y darlo a conocer, un buen ejemplo ante algunos despropósitos que se hacen en otras localidades".