Jordi Ruiz, Castelló
Una conselleria con vocación ministerial. El departamento autonómico de infraestructuras ha interferido en los últimos años en proyectos en los que no tiene competencia y ha redactado estudios de obras que no son suyas. Es el caso del AVE, la N-340 o la A-68, actuaciones todas que ha de ejecutar Fomento y sobre las cuales el PP de Castelló sustenta su estrategia de desgaste al gobierno socialista.
Primero fue el AVE. En mitad de la campaña de ataques del PP al gobierno por el retraso de la alta velocidad y por no haber previsto la conexión Castelló-Tarragona, la Conselleria de Infraestructuras presentó en 2007 un estudio de trazado de este tramo. Planteó un eje ferroviario de 82 kilómetros por el interior, paralelo a la A-7, con cinco túneles y una parada en el aeropuerto de Vilanova. El trabajo se realizó de forma unilateral, sin contar con Fomento, que es el responsable de la actuación. El entonces conseller del ramo, José Ramón García Antón, planteó la alternativa como la única posible. Según dijo, Fomento tendrá que acatarla "porque no hay otra solución".
Las presiones de García Antón no tuvieron mucho efecto. Hace apenas dos semanas, el Ministerio anunció la licitación del estudio informativo del tramo Castelló-Tarragona del AVE y fijó un plazo de 24 meses para definir el nuevo corredor. De manera que la planificación parte de cero y no se basa en el estudio de 2007 de la Generalitat.
Como respuesta, la Conselleria de Infraestructuras y la Diputación de Castelló han anunciado una serie de iniciativas y actos en apoyo de la llegada del tren de alta velocidad a la terminal del aeropuerto de Castelló.
La conselleria también ha querido estar presente en la variante de la N-340 de Castelló, otra de las actuaciones que han derivado en polémica porque, según el PP, afecta al paraje de la Magdalena (hace unos años apoyó la opción). Infraestructuras ha presentado una propuesta de trazado diferente de la del gobierno, pese a que el proyecto ya está tramitándose. De nuevo se arroga unas competencias que no son suyas, ya que es un proyecto de Fomento que ya está diseñado.
Y como no hay dos sin tres, tampoco ha querido ser ajena al debate de la salida al mar de la A-68. El conseller se ha ofrecido para realizar un estudio del eje a su paso por el norte de Castelló. Trata de intervenir en una infraestructura que es de del Ministerio de Fomento y que genera un amplio debate por la pugna que hay entre comunidades autónomas.
Mientras tanto, varios de los proyectos que sí que son de su competencia avanzan a paso lento. Es el caso del trolebús. El PP prometió en la campaña de las autonómicas la ejecución de toda la línea en Castelló y su extensión al área metropolitana. De momento, sólo hay en funcionamiento un pequeño tramo, entre la UJI y el Ribalta.