Almenara acoge un molino considerado uno de los mejores ejemplos de arqueología industrial arrocera de la Comunitat Valenciana. Los alumnos de la Escola Taller han sido los encargados de rehabilitar la estructura que formará parte del futuro museo etnológico que se está haciendo en la avenida País Valencià, junto al antiguo lavadero, y que está a la espera de que se apruebe una subvención para poderlo equipar. Se creó en 1753 como almacén de paja de la vila, para proveer las tropas alojadas en Almenara. En 1850 se encuentra documentado como portazgo (un lugar donde se colecta el derecho de pasar por un determinado sitio) y en 1889 es mencionado como almacén de naranjas para la exportación. No fue hasta pasada la Guerra Civil cuando el edificio devino en un molino arrocero, según narra el ex archivero Joan Antoni Vicent Cavaller.