Los interrogatorios al entorno de la víctima apuntaron, desde el primer momento a que lo sucedido estaba relacionado con algún asunto de drogas, dado que, aquél, supuestamente estaba vinculado a posibles actividades ilícitas. Hasta lograr el total esclarecimiento del del crimen, los investigadores, agentes de la Guardia Civil tomaron manifestaciones a numerosos vecinos de l'Alcora, incluso, alguno de ellos menor de edad. Esas actuaciones, habituales en una investigación, provocaron cierto nerviosismo en algunos ambientes del municipio que creyeron que en ese momento se iban a producir detenciones. Incluso, la sola presencia de los agentes junto a vecinos del municipio, alguno muy conocido en función de su negocio, hizo que otros residentes pensaran en arrestos. Por el momento eso no ha sido así, dado que la investigación abierta por la muerte violenta de A. S.B. ha sido esclarecida, gracias a la profesionalidad de la Guardia Civil. De hecho, cuando todavía no había sido detenido J. C. un vecino del municipio le hizo ver, en una conversación informal, que el caso se aclararía y que sería arrestado el autor, tal como ha sucedido. J. C. E. ha dicho ser consumidor de droga desde hace varios años pero ha negado estar vinculado a actividades ilícitas.