Nacho Martín, Castelló
El gobierno del Ayuntamiento de Castelló (PP) agotó ayer el plazo para responder al requerimiento de paralización de las obras del trolebús en el parque Ribalta y ha abierto la puerta para que el grupo municipal socialista emprenda acciones judiciales, según confirmaron ayer fuentes municipales.
Dicho escrito había sido remitido al alcalde, Alberto Fabra, como último trámite formal antes de llevar al ayuntamiento y al Consell a los tribunales por una supuesta agresión ilegal al parque Ribalta -protegido como Bien de Interés Cultural-.
La fecha límite expiró ayer y ni el ayuntamiento ni la Generalitat han dado marcha atrás en las obras del trolebús (Tram) dentro de Ribalta. Ahora, es el grupo municipal socialista quien deberá decidir si mueve ficha y cumple su advertencia de acudir a la Justicia para preservar la unidad del parque más emblemático de la capital de la Plana. El requerimiento del grupo municipal socialista alega que la Generalitat y el ayuntamiento han comenzado las obras de trolebús sin cumplir los condicionantes exigidos por los técnicos de la Conselleria de Cultura y violando la protección legal que ostenta el parque Ribalta.
Las dos administraciones dirigidas por el Partido Popular insisten en acometer las obras del Tram a pesar de la ausencia del preceptivo plan especial, el incumplimiento de las condiciones de la Conselleria de Cultura y la excavación arqueológica del Fuerte de la Libertad, la ausencia del preceptivo proceso de exposición pública que marca el Plan General de Ordenación Urbana de 2000, la falta del obligatorio permiso de Cultura para la recalificación de parte de la zona verde como vial, cinco informes desfavorables de organismos consultivos, la oposición del Colegio de Arquitectos de Castelló, la falta del preceptivo informe favorable de la Comisión Municipal de Patrimonio y el rechazo de cerca de 20.000 firmas ciudadanas.
2.000 metros cúbicos de hormigón
La obra supondrá el paso de un trolebús en doble sentido cada cinco minutos. Además, incorporará al parque una nueva plataforma elevada con más de 2.000 metros cúbicos de hormigón, 292 metros de longitud y 22 metros de anchura. Más del 60% del paseo de central del parque quedará ocupado por cemento.
Como colofón a un conflicto ya de por sí polémico, la anulación judicial del Plan General de Ordenación Urbana de 2000 (PGOU) deja sin efecto la recalificación con la que el PP introdujo el vial del trolebús en Ribalta.