José Parrilla, Castelló
Los seguros a todo riesgo serán la salvación de los bous al carrer a falta de unas medidas de la Conselleria de Gobernación para cubrir el coste de la asistencia sanitaria que exceda lo contratado en las pólizas habituales.
Al menos tres compañías aseguradoras se han ofrecido ya a cubrir estos riesgos con un coste aproximado de 850 euros por día de toros, el doble de lo que se pagaba hasta ahora. Y algunos municipios se han acogido ya a esta posibilidad para empezar la temporada y acabar con la incertidumbre que se cernía sobre la fiesta.
Los problemas de los bous al carrer, sobre todo allí donde las organizadoras son las peñas, comenzaron cuando la Conselleria de Sanidad empezó a pasar a los promotores la factura de la asistencia sanitaria a los heridos, o mejor dicho, los obligaba a pagar lo que no alcanzaba a cubrir la póliza de seguros, que por ley debe tener una cobertura mínima de 6.000 euros y que habitualmente llegaba a los 18.000. Al menos dos municipios se vieron en esta tesitura, por lo que el resto de pueblos y peñas se plantearon suspender la fiesta si alguien no les garantizaba el pago de hipotéticas asistencias sanitarias que a ellos podían llevarlos a la ruina.
Para resolver el problema se mantuvieron distintas reuniones con la Conselleria de Gobernación, pero el departamento que dirige Serafín Castellano no ha dado una solución y los municipios y las peñas han tenido que recurrir a los seguros privados, que en vistas de la situación han empezado a ofrecer pólizas de todo riesgo. Al menos tres compañías ofertan ya estas coberturas por 850 euros al día, el doble de los 400 que se invertían actualmente.
La Federación de Peñas Taurinas exige una solución y sigue pendiente de una reunión con Castellano para negociar un acuerdo. Justo en un año de crisis en que los aficionados y entes festeros tendrán que apretarse el cinturón y ajustar los gastos para sacar adelante los actos taurinos.