Levante de Castelló, Castelló
La vicecoordinadora general del Comité Electoral del PSOE, Elena Valenciano, instó ayer públicamente a que el electorado de la Comunitat Valenciana "reaccione" en las urnas ante la imputación en el "caso Gürtel" del president de la Generalitat, Francisco Camps.
Valenciano hizo estas declaraciones durante una rueda de prensa ofrecida en Castelló junto al secretario general de los socialistas de esta provincia, Francesc Colomer, y la candidata socialista a las elecciones europeas Beatriu Doménech.
La dirigente socialista, quien también tenía previsto reunirse con el rector de la Universidad Jaume I, respondió a preguntas de los medios de comunicación sobre si creía que las recientes imputaciones de Camps y otros cargos del PP valenciano permitirán al PSOE obtener mejores resultados electorales en esta autonomía. La también secretaria de Relaciones Internacionales de la Ejecutiva Federal del PSOE afirmó además que le "consta" que "hay muchísima gente que vota al PP en esta comunidad que está profundamente decepcionada con el comportamiento de los líderes del PP y del Gobierno valenciano".
Según Valenciano, una reacción de electorado sería "buena" para el PSOE pero también para la derecha española, porque "se desprendería de una vez por todas de esos comportamientos y de esos personajes que le hacen daño a la derecha, a la democracia, y, por lo tanto, al país".
Respecto a las declaraciones en las que el vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla, aseguraba que los procesos judiciales favorecen al Partido Popular porque cohesionan a su electorado, Valenciano ha respondió que se trata de una estrategia de "huida hacia adelante para evitar la dimisión de los imputados".
A su juicio, los populares, en lugar de dimitir han apostado por la "estrategia absolutamente enloquecida de sacudir a todas las instituciones del Estado de Derecho que les señalan, entre las que se encuentran la policía, los fiscales, los jueces e incluso los medios de comunicación".
Por último, subrayó que ni siquiera una victoria electoral del PP en la Comunitat Valenciana en los comicios europeos legitimaría la continuidad de Camps al frente de la Generalitat.