Levante de Castelló, Castelló
Profesores de las escuelas oficiales de idiomas de Castelló se manifestaron ayer frente a la Casa de los Caracoles, sede del Gobierno regional, para pedir una normativa que garantice sus puestos de trabajo y una racionalización de las ratios de clase por alumnos. Medio centenar de personas se concentraron a las 12.00 con pancartas y haciendo sonar pitos y sirenas.
Los manifestantes reclaman una normativa específica para las escuelas de idiomas; la garantía de que seguirán enseñándose todas las lenguas, entre ellas el chino; el mantenimiento de los puestos de trabajo; un mapa escolar con una red de centros; una inversión "seria" para los profesionales; y la creación de nuevos centros, no sólo aularios.
Los claustros de las Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) se están movilizando desde que se conoció la propuesta de reglamento orgánico y funcional de la Conselleria de Educación, que "pone en peligro la enseñanza de varias lenguas". Desde el mas de abril, el colectivo está organizando protestas y concentraciones.
El Sindicat de Treballadors i Treballadores de l'Ensenyament del País Valencià (STEPV-Iv) ha convocado para el próximo lunes a partir de las 13.00 horas una concentración ante la sede de la Conselleria de Educación en protesta por las "imposiciones" de este departamento que "recortan derechos y modifican las condiciones laborales del profesorado", informaron ayer fuentes de la entidad en un comunicado.
Según la organización, las "imposiciones y actuaciones" de la Administración se concretan en la ampliación del horario lectivo, las adjudicaciones de plazas de profesorado para el curso que viene de forma telemática, sin garantías de transparencia, el incremento de las jornadas lectivas para el curso que viene y la no negociación de nuevos modelos de jornada escolar.
Asimismo, aludieron a la "parálisis" en la aplicación de la normativa de salud laboral, el reglamento orgánico y funcional de las Escuelas Oficiales de Idiomas (EOI) que "pone en peligro" la enseñanza de determinados idiomas y la carencia de voluntad de negociación de los puntos de la Plataforma por la Enseñanza Pública.