Xavier Manzanet, Vila-real
Ya se puede decir que Vila-real ha
iniciado la cuenta atrás de sus celebraciones en honor a Sant Pasqual. Tras varios días de un intenso programa de actos, los vila-realenses se van preparando para despedir su fiesta patronal. Pero antes de entonar el adiós, no quieren dejar la ocasión de visitar el Casal del Vi y la Fira de la Tapa. Ambos mesones se han convertido en el punto de encuentro, sobre todo, antes y después de la mascletà y durante los actos taurinos. De ello se dio cuenta durante toda la jornada de ayer en la que peñistas, vecinos y visitantes aprovecharon para probar los aperitivos y el buen vino.
Entre los actos que se van agotando está el VI Concurs de Mascletaes Ciutat de Vila-real. La Pirotecnia Martí puso ayer el punto final al concurso en el que, precisamente, se alzó como ganador.
Ya por la tarde, los pequeños asistieron a una nueva edición de Jugant, jugant... y los aficionados a los actos taurinos se concentraron en la zona de los cadafals para participar en la suelta de las vacas del hierro de Pertegaz. Como siempre, las peñas fueron las encargadas de animar el ambiente y despertar las ganas de fiesta entre el público asistente. Otro acto destacado y, como siempre concurrido, fue la actuación de la orquesta Francisco Tárrega con su duodécima noche de ronda. A la misma hora, a las diez de la noche, se cocinó una tortilla de patatas monumental en el casal de la peña L'Estraperlo y, una hora más tarde hubo macarronà en la peña Café 'n' Sal. También cabe destacar la cena que tuvo lugar el jueves por la noche y que reunió a todas las reinas que ha tenido Vila-real.
Si alguien está viviendo de lleno las fiestas patronales de Vila-real ése es el concejal de Fiestas, Héctor Folgado, que, este año ha podido participar más en ellas ya que, por primera vez, la Junta de Festes se ha independizado del ayuntamiento. Folgado confesó ayer que, en un principio, tenía sus reparos sobre cómo saldrían las cosas aunque "la realidad ha superado cualquier preocupación", comentó el edil.
Actitudes incívicas
Pese a que las fiestas estaban transcurriendo con total normalidad sin tener que lamentar actos vandálicos de importancia, en las últimas 24 horas, se han sucedido diversas actitudes incívicas, especialmente en las calles próximas al Casal del Vi de la plaza del Llaurador. Se han destrozado algunas señales de tráfico y otros bienes públicos que después deberán evaluarse. Espejos retrovisores de algunos vehículos han sufrido la misma suerte, al igual que los protectores de semáforos que sirven para evitar el reflejo del sol sobre las luces han desaparecido.
En una obra de la calle Ermita todos los elementos de protección aparecieron en la mañana de ayer esparcidos por la acera y a la altura del número 80 de esa misma calle se le prendió fuego a papeles publicitarios que asomaban por la ranura del buzón.