Noemí Oms, Benicarló
Los ascensores de las estaciones de ferrocarril de Benicarló -Peñíscola y Vinaròs están en funcionamiento desde el pasado jueves. Así se ha asegurado desde Adif, después de que desde Cocemfe Maestrat se denunciara el pasado viernes que todavía no funcionaban, a pesar de haberse completado su instalación, ya que su puesta en marcha estaba a expensas "de una firma". Adif aseguró ayer que "la obra civil no finalizó a principios de año" tal como se había remarcado desde Cocemfe, sino hace un mes, un tiempo que se ha empleado en llevar a cabo "las comprobaciones pertinentes, así como la obtención de los permisos correspondientes y la recepción de la obra".
Desde la empresa se incidió en la importancia de seguir la tramitación y en que los elevadores no podían entrar en actividad sin que se hayan realizado las pruebas que demuestren el correcto funcionamiento del servicio.
Paralelamente, desde Cocemfe Baix Maestrat se ha informado de que el elevador de la estación de Vinaròs no estaba en marcha el domingo y que no fue hasta ayer lunes a primera hora cuando éste pudo ser utilizado por los usuarios.
En este sentido, fuentes de Adif indicaron ayer que en este caso en concreto, podría haberse tratado de un problema "puntual". Asimismo, se remarcó el "importante esfuerzo económico" realizado por la empresa para poder acondicionar y adaptar ambas estaciones a las necesidades de los ciudadanos con movilidad reducida.
El portavoz de Cocemfe Baix Maestrat, Manuel Celma, aseguró que el ascensor de la estación de Vinaròs todavía ayer contaba con muestras evidentes de que su funcionamiento se había iniciado "deprisa y corriendo", ya que si bien el pasillo estaba limpio, los cristales del elevador estaban "considerablemente sucios" y dejaban sentir que el servicio se había puesto en marcha "precipitadamente".
Seiscientos mil euros de inversión
Los trabajos de adaptación de las dos estaciones arrancaron el pasado otoño e implicaron la elevación del andén entre 10 y 15 centímetros y una inversión que superó los 600.000 euros. Las afecciones de las obras en el tráfico ferroviario obligaron a llevar a cabo los trabajos durante la noche.
Los problemas de accesibilidad a los andenes que sufren las personas con movilidad reducida fueron denunciados en el preámbulo de la última campaña electoral por los grupos políticos y ello movió a la empresa gestora de las estaciones ferroviarias a asumir la colocación de los ascensores para que los afectados pudieran acceder a los andenes, tal como reclamaban desde hace años.