Joan Mestre, Castelló
Ascer iniciará el 9 de julio una nueva etapa con la elección como presidente de Joaquín Piñón, hasta ahora vicepresidente de la junta rectora. La actual ejecutiva y los socios han pactado una única candidatura con la mira puesta en la crisis económica. Los responsables técnicos (el secretario general Pedro Riaza y los jefes de área) ganarán peso en la gestión diaria mientras los directivos centrarán su cometido en las relaciones institucionales y en los grandes asuntos, según subrayó ayer Piñón a este diario. Será una dirección colegiada, en la que el presidente se repartirá el trabajo con sus vicepresidentes Carlos Cabrera, Vicente Nomdedéu, que repiten, y José Castellano.
La patronal azulejera mantendrá a los pesos pesados de la actual cúpula(excepto a Fernando Diago), renovará la mitad de sus vocalías, y promoverá los cambios que necesita en la gestión más que en el organigrama.
El principal objetivo de Piñón, propietario de la empresa ondense de Gaya Forés, será el de ayudar a las empresas azulejeras a "capear la crisis" y a mantener "sus niveles de competitividad". Piñón advirtió que el mayor problema del sector continúa estando en la falta de financiación, y subrayó que el azulejo de Castelló repuntará cuando los principales mercados europeos "salgan de la crisis". Subrayó la importancia de las exportaciones pues, a su juicio, "la batalla de España está perdida". Las ventas en el el mercado nacional se han contraído un 40% en la primera mitad de año.
También pondrá especial énfasis en el diálogo social e intentará dar un impulso a la principal medida que han pactado en los últimos tiempos la patronal y UGT y CCOO para frenar la sangría de despidos en la provincia: las prejubilaciones voluntarias a trabajadores de más de 55 años. "Si mañana se van 10 a la calle, se tendrían que marchar aquellos empleados de más de 55 años con una prejubilación", resaltó. Esta iniciativa depende de la colaboración económica que aporten las administraciones central y autonómica. La patronal y sindicatos han mantenido conversaciones con ambas sin llegar de momento a acuerdo alguno.
Ascer, de esta manera, ha optado por un dirigente con experiencia y sin ninguna ligazón con los diferentes sectores de la patronal.Joaquín Piñón forma parte de la actual directiva. Es bien visto tanto por empresarios como sindicatos. Fuentes empresariales destacan su talante dialogante y moderado, su sensibilidad social y su elevados conocimientos sobre el sector.
Ha evitado en las últimas semanas posicionarse a favor o en contra de alguno de los posibles candidatos. No opinó sobre Carlos Cabrera y José Castellano, las dos primeras figuras que fueron postulados para sustituir a Fernando Diago. El primero era la apuesta de un grupo de empresarios de Ascer que demandaba un mayor tono reivindicativo ante el Gobierno central, y el segundo era promovido por quiénes abogaban por un perfil más técnico y por impulsar una renovación más profunda en el seno de la organización. Las dos alternativas finalmente se autodescartaron por el interés de la patronal en consensuar una sola candidatura. De ahí que el elegido haya sido uno de los actuales tres vicepresidentes.
Con Piñón, Ascer mantendrá su equidistancia con los partidos políticos pese a la presión de la parte más afín al PP, que reclamaba más presión hacia el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. "Defenderemos los intereses de los azulejeros allá dónde haga falta", agregó Piñón. "Seguiremos sin estar posicionados a ningún partido político", subrayó el futuro presidente. La asamblea electoral será el 9 de julio.