X. Manzanet, Vila-real
El equipo de gobierno del Partido Popular en Vila-real se quedó solo ayer para aprobar en pleno la propuesta sobre el concierto previo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Tanto el PSPV como el Bloc votaron en contra. En el mismo punto se aprobaba la resolución de las alegaciones y la remisión de la propuesta a la Conselleria de Medio Ambiente y Urbanismo. El concejal responsable, Alfredo Sanz, defendió la propuesta: "deja un modelo de crecimiento, lo que no significa que se colmate y para nada se hipoteca el futuro de nadie. Ahora estamos es una fase de declaración de intenciones en la que no resulta contradictorio que se vayan resolviendo problemas puntuales y errores".
Cabe señalar que el concierto previo contempla la ordenación del 40% del actual término municipal y prevé que en diez años se superen los 100.000 habitantes. Durante la tramitación se han resuelto 1.122 alegaciones en las que se ha primado "las medidas técnicas", según explicó Sanz.
No obstantes, los argumentos del concejal de Urbanismo no resultaron ser los suficientemente convincentes ni para los socialistas ni para el grupo del Bloc. El concejal del PSPV, José Benlloch, aseguró que el modelo de ciudad que quiere el PP "es el de construir por construir sin pensar en la sostenibilidad y creyendo que la ciudad llegará a los cien mil habitantes".
Por su parte, la concejala nacionalista, Maria Gràcia Molés, criticó que se convocara el pleno justo después de las fiestas ya que "ha dificultado reunir toda la información y tener el tiempo suficiente para estudiar el tema a fondo" y que la mayoría de las alegaciones hayan sido desestimadas.