JORDI RUIZ CASTELLÓ
El alcalde de Castelló y presidente local del PP, Alberto Fabra, interpretó ayer la victoria de su partido en las europeas como un plebiscito favorable a su gestión en el ayuntamiento y un castigo al PSOE por su estrategia de "mentiras, insultos y falsedades".
Fabra compareció ayer para analizar los comicios en la ciudad, donde el PP ha sacado casi diez puntos al PSOE. Un resultado que implica que "uno de cada dos votantes apoya al PP, lo que supone un voto de confianza en el gobierno municipal gracias al trabajo realizado en el ayuntamiento, al esfuerzo diario del PP". Pese a que nada tienen que ver unas municipales con unas europeas, el líder popular cree que "la imagen del PP en Castelló tiene mucho peso, el ayuntamiento es la administración más próxima" y eso ha condicionado el resultado electoral favorable a su partido. Según la extrapolación que hizo, con los mismos datos, el PP conseguiría en unas municipales 16 concejales, por 10 del PSOE y 1del Bloc.
Alberto Fabra también señaló que los castellonenses "han castigado al PSOE por cómo ha llevado la crisis económica" y por su "campaña de falsedades, mentiras e insultos. "Se ha centrado más en atacar al PP que en proponer medidas". También aludió a unas supuestas declaraciones del secretario local del PSPV, Josep Lluís Grau, "en las que dice que no han ganado porque la gente honrada no ha ido a votar". "¿Cómo es capaz de insultar a los ciudadanos?", se preguntó. A juicio del primer edil, "la marca PSOE ya no vende en Castelló, cotiza a la baja. La gente sabe quién trabaja, quién se deja la piel por esta ciudad".
Sobre las relaciones del ayuntamiento con las empresas implicadas en el caso "Gürtel", Alberto Fabra indicó que "sobre una subcontrata que hace una empresa que no contrata el ayuntamiento ni pierdo ni un segundo".