JORDI RUIZ CASTELLÓ
Javier Moliner sigue el proceso de aprendizaje que le ha de llevar a la presidencia provincial del PP y, si los ciudadanos quieren, de la diputación. El partido ha aprovechado la campaña de las europeas para promocionarle por todos los rincones de la provincia. Ha sido, con diferencia, el que más actos ha protagonizado del PP de Castelló, por delante incluso de la candidata Ana Delfi Martín. Fabra apenas ha limitado su presencia y sigue cediendo espacio a su heredero.
La agenda de campaña de Moliner ha estado repleta. Casi todos los días protagonizó alguna intervención y, en algunos, tuvo sesión doble. El adjunto a la presidencia del PP ha sido el actor principal en mítines celebrados en localidades de la importancia de Nules, Burriana, l'Alcora, Onda, Benicarló o Segorbe. También se le encomendó la llamada "ruta de Morella" por Els Ports, territorio hostil dominado por el PSOE. Los que lo han visto dicen que el vicealcalde de la capital ha cuajado en las agrupaciones locales y se ha destapado como un buen "mitinero".
El PP de Castelló ha tenido manos libres para diseñar la campaña, que se ha aprovechado para que Moliner siga fogueándose. También se ha dado cancha a nuevos valores, como el caso de Andrea Fabra, hija del presidente. En la sala de máquinas han estado la secretaria general, Marisol Linares, y el siempre eficaz coordinador, Enrique de Francisco. Ha sido la cita electoral en la que menos ha participado Carlos Fabra desde que dirige el partido. Se ha limitado a supervisar y apenas ha acudido a mítines.
Personas cercanas al líder provincial aseguran que su alegría tras la victoria electoral "fue enorme", más que en otras ocasiones en las que había más en juego. Interpretan que ve encauzado el partido para cuando se marche.
Fabra tutelará las municipales
El mandatario popular ha reiterado que no volverá a presentarse en unas listas electorales. Lo más probable es que abandone la diputación antes de concluir el actual mandato. Cuestión distinta es el tema orgánico. En su entorno creen que la presidencia del PP no la dejará al mismo tiempo que el palacio provincial. Entre otras cosas, para tutelar la confección de candidaturas en las municipales y autonómicas. Según señalan, Moliner no está aún consolidado como para dirigir un proceso en el que siempre hay muchas presiones y tensiones, "mientras que Fabra pone firme a cualquier alcalde", añaden.