NACHO MARTÍN CASTELLÓ
La Conselleria de Infraestructuras ha ralentizado el proyecto del trolebús en el parque Ribalta y ha paralizado todas las obras con maquinaria pesada en pleno proceso de anulación del Plan General de Ordenación Urbana de 2000 (PGOU), circunstancia que podría condicionar la viabilidad legal de esta polémica actuación.
Mientras tanto, los portavoces de Infraestructuras aseguran que la obra discurre con "normalidad" y que la ralentización responde a "una cuestión de calendario de la empresa porque se está trabajando en conexiones y en unas zanjas laterales".
No pasa desapercibido que la sentencia del Tribunal Supremo retorna la vigencia del PGOU de 1984 y devuelve a Ribalta su condición de zona verde unitaria. Esta categoría impide que un transporte masivo atraviese el emblemático jardín y refuerza todavía más su protección como Bien de Interés Cultural (BIC).
La consideración definitiva del parque Ribalta dependerá de un nuevo periodo de alegaciones que podría invalidar el vial que introdujo el Partido Popular en el parque en el plan de 2000, dado que dicha recalificación no contó con la preceptiva autorización de la Conselleria de Cultura.
En este contexto de incertidumbre jurídica la conselleria ha procedido a retirar la maquinaria de gran tonelaje del parque y está limitándose a llevar a cabo trabajos menores. Pocos días atrás, el grupo municipal del Bloc había solicitado la paralización de la obra hasta que se ratifique de forma definitiva la calificación de Ribalta en el nuevo planeamiento urbanístico de la ciudad.
El Bloc presentará alegaciones y la agrupación local de Iniciativa anunció ayer que hará lo propio al objeto de exigir la aplicación del preceptivo Plan Especial de Protección Ribalta-Tetuán, un documento que arrastra más de dos décadas de retraso y que también fue exigido por Cultura como condicionante para el paso del trolebús. El proceso de exposición pública y alegaciones del Plan General de Ordenación Urbana estará abierto hasta finales de julio.
Subías critica la falta de datos del proyecto
El diputado autonómico Ignacio Subías afirmó ayer que la conselleria "sólo se dedica a prometer iniciativas que luego quedan en nada y sigue sin pronunciarse sobre las fechas de iniciación de las fases ni sobre los trayectos del bus guiado".
Así lo explicó ayer Subías momentos después de finalizar la Comisión de Infraestructuras de las Cortes Valencianas. "El conseller de Infraestructuras, Mario Flores, sigue sin saber cuál será el trazado definitivo del TVRcas en Castelló y de su área metropolitana, tanto por su paso por la ciudad y hasta que llegue al Grau de Castelló, qué poblaciones de las comarcas de La Plana Alta y Baixa conectará y por dónde, y cuáles son los plazos fijados para tal ejecución".
El diputado socialista quiso conocer de la mano del propio conseller cuándo van a llevarse a cabo estas conexiones con localidades como Benicàssim, Vila-real, Burriana, Almassora, Betxí o Borriol, en qué plazos se realizarán cada una de las fases que componen el proyecto del bus guiado y, por último, en qué tramos funcionará con catenaria o sin ella, ya que si funciona sin catenaria pasaría a ser un autobús convencional.
Además, Subías cuestionó el conocimiento del conseller sobre "las complejidades constructivas que presentan varias de las zonas de la capital, y de los demás municipios, por donde en teoría circulará dicho medio de transporte, al coincidir con aparcamientos subterráneos como ocurre en la plaza Cardona Vives". Por su parte, el conseller Mario Flores se limitó a responder que la segunda fase del proyecto corresponde al paso por el parque Ribalta, hecho que el socialista considera "un atentado cultural e histórico hacia la sociedad castellonense".