VICTORIA SALINAS CASTELLÓ
El equipo de gobierno del PP en Almassora y la asociación de vecinos de la playa de Ben-Afelí, Mos Quedem, fueron los dos únicos miembros de los cinco que participaron ayer en la comisión municipal sobre el paseo marítimo en apoyar el proyecto realizado por la dirección general de Costas tal como está planteado. Frente a ellos, ni el grupo socialista, ni el Bloc ni la asociación vecinal de Pla de la Torre compartieron el que se hiciera el proyecto de Costas recordando las afecciones a cerca de 150 propiedades y la necesidad de seguir exigiendo ante la administración estatal un paseo que no afectara a las viviendas.
La posibilidad, sin embargo, de que Costas ofrezca otra opción terminó ayer por diluirse después de que el propio jefe provincial del departamento en Castelló, Ignacio Gil, ratificara a los miembros de la comisión que el proyecto era "inamovible" y no había posibilidad de reducirlo ni adaptarlo tal como se planteaba por parte de los opositores, ya que ya se había aceptado ya aplicar una excepción al no contemplar ningún derribo entre las viviendas de primera línea.
La reunión, que duró por espacio de dos horas, se desarrolló en un ambiente tenso en el que quedó patente las divergencias entre gobierno y oposición e, incluso, entre los responsables de las asociaciones vecinales y los propios afectados.
Firmas en contra
Y es que, fuera del paraguas de Mos Quedem y de Pla de la Torre, un grupo de vecinos de la playa afectados por el proyecto quisieron hacer llegar su voz poniendo sobre la mesa cerca de 170 firmas de vecinos y afectados que no están de acuerdo con que se haga el proyecto y que han sido recogidas entre los últimos días. Entre las firmas, y según los promotores de la iniciativa han asegurado, existen "bastantes" de los propios afectados, un argumento que rebate las cifras presentadas por las asociación Mos Quedem que asegura haber recogido el apoyo de 88 afectados y sólo 13 votaciones de vecinos a los que se les tocarán sus propiedades, en contra.
"Lamento profundamente que no haya un consenso en una obra como ésta. Una infraestructura por la que todos hemos luchado con vehemencia desde hace más de media década y que tras tantos años hemos conseguido modificar con reuniones, demandas y mociones para que pasara de una ocupación de 20 metros a seis", dijo ayer el alcalde, Vicente Casanova.