X. MANZANET VILA-REAL
El alcalde de Vila-real, el popular Juan José Rubert, compareció ayer ante los medios para informar sobre los últimos avances en la negociación con la firma azulejera Azuvi, ahora en concurso de acreedores y que ha presentado un ERE que afecta a 178 empleados. Rubert se mantuvo firme cuando aseguró que el convenio urbanístico firmado en su día con la empresa para recalificar el suelo que ahora ocupa la empresa se mantenía anulado, aunque avanzó que el PP sí desarrollará la zona como residencial, tal como está planteado en el PGOU, por el futuro del barrio.
"Nos importa la viabilidad de la empresa y que siempre se tenga en cuenta a los trabajadores porque imaginemos que todo queda suspendido, que acaba la actividad y los primeros en cobrar serían los bancos, otros y lo que quedara, si queda al final, sería para los trabajadores y eso tampoco puede admitirse. Dijimos que estamos dispuestos al cambio de usos en ese punto de la ciudad pero manteniendo los planes que prevé el equipo de gobierno con la existencia de un gran bulevar. Este equipo de gobierno sigue preocupado por la degradación de esa barriada de la ciudad que debe tener una mejor calidad en todos los aspectos y en ese punto deben vivir los vecinos sin industrias delante", aseguró Rubert.
El alcalde no aclaró, sin embargo, si esta recalificación de terrenos se hará en acuerdo con la empresa (aunque fuera del convenio) para satisfacer la demanda lanzada por el comité de empresa de Azuvi que ha pedido la colaboración del consistorio para recalificar los terrenos, lo que ayudaría a aumentar en cinco días -de 25 a 30 por año trabajado- las indemnizaciones previstas para los 78 despedidos de los 100 integrados en el ERE.
Avances
En este sentido, Rubert sólo dijo que se estaba avanzando en la negociación con la empresa ya que se estaba presionando para "mejorar los despidos" y ya se había conseguido "reducir expedientes" ya que los afectados no serán 197 sino 19 empleados menos.
"Ante todo y sobre todo nos preocupan los trabajadores, seguiremos actuando a su petición, la empresa debe tomar el compromiso claro de seguir en Vila-real y en este momento es evidente que mantiene el acuerdo que se adoptó para actuar an la zona sin vigor de ninguna clase, no ha cambiado nada en ese aspecto".
"A los trabajadores les dijimos y les decimos que nos indiquen de qué forma piensan que podemos ayudarles", añadió el alcalde.
Rubert insinuó que toda esta cuestión puede ser motivo que trate el pleno de la corporación en alguna de sus próximas sesiones. La más cercana será la de pasado mañana lunes.
El primer edil la mentó, por otra parte la "incomprensión" y el "rédito político" que desde la oposición se estaba intentando sacar con la negociación de Azuvi, "en la que llevamos tres años y solos".