J. M CASTELLÓ
La Generalitat Valenciana continúa sin atender las reivindicaciones de alcaldes de Castelló, presidente de la diputación, Carlos Fabra, y de empresarios de la construcción. La Comisión Territorial de Urbanismo se reunió ayer y eludió aprobar alguno de los planes urbanísticos demandados en estos últimos meses.
La Territorial sólo ha aprobado en este ejercicio un PAI con campo de golf, concretamente el de Sant Rafael del Río. En esta legislatura ha dado vía libre a dos planes con golf en Xilxes, dos en Sant Jordi, más el de Sant Rafael.
Un pobre balance si se tiene en cuenta que la promoción del turismo de golf en Castelló ha sido uno de los principales objetivos de Carlos Fabra desde que llegó a la presidencia de la diputación en 1995. Fabra dejará el cargo al final de este mandato sin haber levantado ninguna instalación nueva de golf. Castelló cuenta con los mismo campos que hace 14 años: tres.
Recientemente, Fabra y la patronal de empresas de la construcción de Castelló (APECC) criticaron la demora del Consell y exigieron más celeridad en la tramitación de los planes.
El conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, José Ramón García Antón, contestó inmediatamente a los constructores y afirmó que los proyectos que no se llevan adelante es por la falta de financiación de las promotoras.
Cuatro acuerdos
La Comisión Territorial de Urbanismo de ayer dio el visto bueno a la construcción de un depósito de agua para el abastecimiento del aeropuerto de Castelló y de las localidades de Torre d'Endoménech, Vilanova y Benlloch. Se levantará en el término municipal de Vilanova.
Asimismo, aprobó de forma definitiva el plan especial para el desarrollo en Peñíscola de una depuradora, así como una modificación puntual de las normas subsidiarias del plan general de Vinaròs.
Por su parte, también salió adelante, aunque con el voto en contra de la Confederación Hidrográfica del Júcar, el plan general de Fuentes de Ayódar. En este programa quedaba pendiente la aprobación de un cambio de calificación de suelo. Por el parón inmobiliario, una unidad ha pasado de ser urbanizable a común agrícola.