NACHO MARTÍN CASTELLÓ
La Conselleria de Medio Ambiente estima que se necesitará un periodo de entre 15 y 20 años para recuperar la masa forestal perdida en las 306 hectáreas arrasadas por el incendio que afectó a las urbanizaciones de los municipios de Onda (77 ha), l'Alcora (40), Castelló (163) y Borriol (25) .
Así lo expuso ayer el Director Territorial de la conselleria en la provincia de Castelló, Jorge Traver, quien precisó al término de una reunión con el alcalde, Alberto Fabra, que el estudio de daños y posibles medidas de reforestación no estará concluido hasta el mes de octubre.
A la espera de este documento, la conselleria no tiene previsto habilitar ninguna partida económica específica para recuperar la zona. La propuesta del director territorial es "esperar a ver cómo se recupera de forma natural la zona" y llevar a cabo únicamente labores de eliminación de madera quemada dejando las acciones de repoblación sólo para aquellos lugares que por alguna causa no puedan tener una regeneración natural. "La idea es facilitar que la naturaleza se regenere por sí sola y propiciar las condiciones para ello".
Respecto a posibles ayudas económicas, Traver se limitó a remitir a los afectados a una línea anual de subvenciones para retirada de madera y de biomasa "que saldrá publicada en el Diari Oficial de la Generalitat en el mes de noviembre y a la que también pueden acogerse estos vecinos".
La falta de una partida económica concreta contrasta con las palabras del alcalde de Castelló, quien subrayó que las administraciones "tenemos que arrimar el hombro para que los vecinos sepan que estamos ahí y para recuperar la normalidad en los jardines y elementos privados afectados, así como para la recuperación de esa masa forestal que conforma ese jardín urbano que debe existir y del que estamos orgullosos".
Fabra anunció que el viernes se reunirá con los representantes de los vecinos afectados "para trazar junto con ellos las líneas de actuación para recuperar las zonas de jardín quemadas". Sin embargo, el alcalde confirmó que este compromiso público no se traducirá en ayudas económicas directas a los habitantes de las urbanizaciones y que el ayuntamiento "sólo se hara cargo de facilitar la eliminación de la madera quemada y la retirada de aquellos elementos que puedan resultar peligrosos". Los cálculos definitivos de la Generalitat Valenciana fijan la superficie quemada dentro del término municipal de Castelló en alrededor de 163 hectáreas, la mayor parte de la cual se corresponde con zona forestal de propiedad privada.
Calles pide una oficina única
El portavoz del grupo municipal socialista, Juan María Calles, solicitó ayer al alcalde de Castelló, Alberto Fabra, que lidere la creación de una oficina única de atención a los afectados por el incendio del pasado jueves. Además, criticó la "decisión unilateral" de personarse como acusación contra el pirómano y exigió una acción conjunta que incluya a todos los municipios afectados "para recuperar la zona de forma solidaria al igual que se colaboró para apagar el fuego". Fabra rechazó la propuesta.
Medio Ambiente reforestará el monte quemado por el fuego
El conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, José Ramón García Antón, viajó ayer hasta la comarca del Alto Palancia para reunirse con los alcaldes de los municipios afectados por el incendio que se inició el pasado jueves en el término de Segorbe. Los munícipes de Segorbe, Rafael Calvo, Castellnovo, Jorge Picó, y Soneja, Benjamín Escriche, han agradecido a la conselleria su disponibilidad para reforestar el monte arrasado por las llamas. García Antón ha expresado la voluntad de la conselleria de comenzar las labores de reforestación en un plazo de tres meses para observar el comportamiento natural. Para poder actuar en las zonas forestales privadas, el conseller ha explicado que los ayuntamientos poseen una ficha en la que los propietarios podrán indicar la superficie quemada y pedir, así, la subvención correspondiente. García Antón ha pedido que en un plazo de dos meses se reciba la relación de propietarios para comenzar los trabajos. Escriche ha agradecido a los pueblos colindantes su colaboración para acoger a las personas evacuadas