CARLOS RODRÍGUEZ ONDA
Los cinco kilómetros que separan el casco urbano de Onda de la ermita de El Salvador se convirtieron ayer en un torrente de fieles que desembocó en el templo del patrón de la localidad.
Era la víspera del Salvador, cuando miles de ondenses honran a su patrón. Encabezada por la reina de la Fira 2009, Ana María Madrigal, y su corte de honor, la romería de carruajes y viandantes, con la corporación municipal en las primeras filas, partió de la zona deportiva a última hora de la tarde, y antes de que anocheciera los asistentes ya estaban en el ermitorio para cantar el himno al Santísimo.
Fue el punto de partida de la noche más larga del año para los ondenses.