SERGI PITARCH CASTELLÓ
En pocas ocasiones un problema y su solución habrán suscitado tanta unanimidad como es la gestión de los bosques castellonenses. Ingenieros de Montes, alcaldes, agentes forestales y ahora ecologistas. Todos coinciden en que los montes de la provincia están pésimamente gestionados y suponen un peligro, ya que aumentan el riesgo de incendios y multiplican su gravedad. El remedio, más inversión.
Según concluye el Incendiómetro anual de la ONG internacional WWF-Adena, "la gran asignatura pendiente de los bosques de la Comunitat, y muy especialmente de los de Castelló, es su gestión para prevenir incendios". Los técnicos de la organización ecologista reconocen, como ya lo hiciera el propio Colegio de Ingenieros de Montes, que los medios de extinción contra incendios son suficientes por lo que recomiendan invertir ahora en prevención. Y eso, es la gestión forestal.
Un ejemplo de este problema, según revela el informe, es que sólo el 1,57% de los bosques de la Comunitat, también de la provincia, están ordenados, cuando la media nacional es del 13%. Eso significa que la mayoría del monte público, el privado suele tener una mejor conservación, está en situación de abandono. Esta cifra corrobora las denuncias de los alcaldes de los municipios de interior que vienen exigiendo ayudas para limpiar los bosques de matojos y maleza. Es más, según un informe de la Universidad Politécnica de Valencia que publicó Levante de Castelló "en los últimos 12 años la masa arbórea de la provincia ha aumentado un 83%", y eso, en caso de incendio, es mucho combustible.
El informe de WWF-Adena también critica la impunidad de la que gozan los autores de los incendios. "Necesitamos que cambie esa sensación de impunidad. La administración judicial ha de trabajar muy concienzudamente en la identificación de causas y causantes", explica una de las técnicos de la organización ecologista que ha participado en el informe. En concreto, en la provincia sólo en el 14% de los incendios se ha identificado a los causantes, de los que poco más del 21% acaban detenidos.
Preocupación
Uno de los puntos donde más énfasis ha puesto el informe y que pone en la picota a Castelló es la gran superficie de interfaz urbano-forestal. Este tipo de paisaje no es otra cosa que las urbanizaciones en medio del monte mezcladas entre la vegetación. Los ecologistas aseguran que este modelo es muy insostenible y que provoca más incendios. Un ejemplo muy cercano fue el último fuego que afectó a varias zonas de bosque con chalés en Castelló de La Plana y Onda. Proponen que en el futuro se evite este modelo.