R. P. VILAFAMÉS
Tras quince años cerrada al público, ayer volvió a abrirse la cueva del Tossal de la Font, de Vilafamés, un yacimiento del Pleistoceno Medio, que guarda importantes vestigios de los primitivos moradores de la comarca. Algo que motivó su cierre para indagar en los hallazgos de hace 15 años. Con Xavier Allepuz como guía varios cientos de vecinos bajaron a la oquedad a comprobar el hábitat de sus antepasados.
La visita fue organizada por la Asociación de la Ermita de Sant Miquel, con la finalidad de divulgar los valores patrimoniales del municipio. Con la visita de ayer los asistentes conocieron uno de los espacios con más historia del municipio, pues en ella se localizaron restos antropológicos con una antigüedad de 80.000 años.
Las cavidades de esta cueva discurren a través de unos cinco kilómetros y en esta visita los participantes han podido acceder a pie hasta la primera galería. Allí, Allepuz, les ha informado sobre las investigaciones allí realizadas.
"Esta es una gran oportunidad para todos los vecinos, pero sobre todo para los más jóvenes porque muchos de ellos nunca han podido acceder a esta cueva, ya que ha permanecido cerrada desde hace más de 15 años. Queremos difundir el patrimonio de Vilafamés y mostrar uno más de sus atractivos turísticos", afirmó, Ricardo Baldayo, presidente de la Asociación de la Ermita de Sant Miquel.
Francesc Gusi, jefe del Servicio de Investigaciones Arqueológica y Prehistóricas de la Diputación de Castelló, afirmaba hace unos años, que " los trabajos arqueológicos realizados proporcionaron unos interesantísimos restos humanos de la especie Homo neanderthalensis: un fragmento distal con diáfisis y epífisis de húmero izquierdo, un fragmento de hueso iliaco, porción retro-cotilidiana, o coxal derecho; ambos restos parecer corresponder a un solo individuo joven, y un fragmento de molar superior permanente izquierdo (CTF 3) de un individuo de unos 8 años de edad".