LEVANTE DE CASTELLÓ CASTELLÓ
Indalecio Ojeda, el preso fugado de la cárcel de Castelló el 12 de julio y detenido en Lorca el pasado lunes, fue enviado ayer a prisión provisional, incondicional y comunicada, pero sin posibilidad de fianza, por orden del titular del juzgado de Primera Instancia número 4 de esta ciudad murciana.
El juez de Lorca se ha inhibido finalmente en el Juzgado de Primera Instancia número 5 de Castelló en lo referente a la causa por el delito de quebrantamiento de condena, de modo que Ojeda tendrá que ser trasladado en el futuro al juzgado castellonense para prestar declaración por su fuga de la prisión provincial.
Según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia, Ojeda, de 26 años y natural de Marruecos, aunque con residencia en Murcia, se ha acogido a su derecho constitucional de no declarar como imputado.
Tras ello, fue acusado por el juez de los delitos de hurto, contra la seguridad del tráfico, atentado contra agentes de la autoridad y tenencia ilícita de armas.
Estos dos últimos han sido los que han llevado al juez de Lorca a acordar las medidas cautelares citadas, que cumplirá en la prisión murciana de Sangonera la Verde.
Entre fuertes medidas de seguridad, la Guardia Civil lo trasladó a esa cárcel directamente, sin pasar por el depósito carcelario de la ciudad, "debido a sus antecedentes de intento de fuga", añadieron las mismas fuentes.
Por otra parte, el juez de Lorca se ha inhibido en favor del juzgado de Primera Instancia número 2 de Huércal-Overa (Almería), por el robo del vehículo en el que viajaba cuando fue arrestado. El pasado 12 de julio, Ojeda y otro recluso se subieron al techo de la cárcel castellonense y saltaron a la calle, donde huyeron mientras sonaba la alarma y sin que los funcionarios de la prisión pudiesen hacer nada por retenerles.
Prisión preventiva
Indalecio Ojeda cumplía prisión preventiva en la cárcel de Castelló desde el año 2008. Antes se encontraba ingresado en el penal murciano de Sangonera, donde había ingresado en 2005.
En el momento de su detención el pasado lunes, le fueron intervenidas una pistola Astra calibre 9 milímetros, una escopeta recortada y modificada del calibre 12 y munición para ambas armas, así como diversas herramientas, como patas de cabra, mazas, guantes y pasamontañas utilizados para cometer robos, junto a 2.000 euros en efectivo.
Su alta especialización y las medidas de seguridad que adoptaba en sus desplazamientos complicó la labor de búsqueda y detención, aunque el dispositivo de la Guardia Civil permitió finalmente su arresto en Lorca, donde se desplazó desde la provincia de Almería en un coche robado y con matrícula falsa.