R. LORGEOUX CASTELLÓ
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Los concesionarios de automóviles de la provincia de Castelló vaticinan que las ayudas del Plan 2000E dirigidas a reactivar la adquisición de un vehículo nuevo se acabarán en noviembre. La dotación presupuestaria de 100 millones de euros consignada por el Gobierno resultará insuficiente para cumplir el año de vigencia de la medida, que entró en vigor el 1 de junio, debido al considerable aumento en las operaciones.
Según las diferentes firmas, en junio y julio ha habido un importante incremento en la venta de turismos que, sin alcanzar las cifras de antes de la crisis, invita al optimismo. No se ha producido un boom, pero porcentualmente y en relación al mismo periodo del año pasado el crecimiento ha sido más que notable.
Sin embargo, la consecuencia negativa del creciente interés por conseguir un coche radica en que "el fondo destinado por el Gobierno se agotará antes de cumplir el año. Posiblemente eso provocará un nuevo parón en el mercado, salvo que vuelva a aparecer otro plan para fomentar la compra", asegura el gerente de Maberauto, Santiago Tena.
Desde los diferentes concesionarios de Castelló existe el convencimiento de que los positivos números de junio y julio se repetirán en septiembre, una vez haya transcurrido agosto, mes tradicionalmente inhábil. "Se está notando el plan de ayuda desde antes de las vacaciones y esperamos que la situación siga igual cuando pasen estos días, en los que la venta ha vuelto a descender, pero es algo totalmente normal, porque ocurre todos los años", explican fuentes de Imola.
El temor en el sector a una nueva recaída continúa presente, de ahí que las estimaciones respecto al agotamiento de los 100 millones del Plan 2000E provoque cierta inquietud. "Las previsiones de venta siempre vienen marcadas por el mismo periodo del año anterior. Por eso, como en 2008 se tocó fondo, ahora los numerosos de los últimos meses son mejores. Habrá que esperar a lo que suceda en los próximos meses", advierten desde Suzuki (CanoCastellón).
No hay peligro con las ayudas
Lo único que las marcas tienen claro sobre el futuro es que las ayudas del citado Plan 2000E se mantendrán mientras exista un fondo estatal. "No hay ningún riesgo que ocurra como en Galicia, donde los concesionarios han decidido retirar las ayudas porque todavía no han cobrado de las administraciones", coinciden.
Y es que los plazos estipulados desde la administración central resultan un tanto gravosos para las firmas de automóviles, que deben adelantar las cantidades aprobadas por el Gobierno -500 euros por vehículo- y la Generalitat Valenciana -1.000 euros-.
Así, tras cerrar una venta, el concesionario debe solicitar las ayudas que, en teoría, empieza a cobrar a partir de 60 días.
Por el momento, ninguna de los establecimientos de coches de la provincia de Castelló ha cobrado esas ayudas, ya que, al entrar la medida en vigor el pasado 1 de junio, hasta septiembre no corresponde a las administraciones desembolsar el dinero pactado por el Plan 2000E.
Más de 1.200 millones hasta 2010 para la financiación de la compra del automóvil
Cualquier ciudadano interesado en comprar un automóvil puede acogerse a dos tipos de plan, el citado 2000E y el Vive, programa de ayudas a la financiación y que está en el mercado desde principios de año, cuando lo aprobó el Gobierno central. Al no ser acumulables, siempre se debe elegir entre uno de los dos, como así recomienda el propio concesionario.
El Plan Vive tiene una dotación presupuestaria global de 1.200 millones de euros (700 millones para 2009 y 500 para 2010) y continuará aplicándose hasta que se agote. Según los últimos datos disponibles, ya se han utilizado 497,9 millones de euros en las 50.830 operaciones realizadas, por lo que los fondos se terminarán previsiblemente en los próximos meses. Desde comienzos del año, el Plan Vive ha venido representando entre el 20 y el 25 por cientos de las matriculaciones de vehículos en la provincia de Castelló.