MARIOLA TÀRREGA CASTELLÓ
Subirse a un árbol en un parque público de Castelló puede suponer una multa de, como mínimo 750 euros, lo mismo cuesta que cualquier perro se arrime a beber a una de las muchas fuentes públicas. En cambio, no pasa nada si se reserva un espacio en la playa, antes de las ocho de la mañana, como sí que ocurre en Valencia donde este acto está multado con 750euros. Esto es lo que establece la Ordenanza de Convivencia Municipal, un documento que está siendo objeto de duras críticas en muchas ciudades del país.
La actual coyuntura económica ha provocado que muchos ayuntamientos endurezcan las sanciones por mal comportamiento de los ciudadanos, con la intención de recaudar más fondos para los consistorios.En el caso del Ayuntamiento de Castelló,la ordenanza se aprobó el año pasado. La gran mayoría de los ciudadanos desconoce el riesgo económico que supone realizar actos incívicos.
La consideración de actos incívicos varia de una ciudad a otra. Por ejemplo, en Castelló se sanciona con una multa grave (de 750 euros a 1500 euros) pisar el césped en zonas prohibidas o colocar carteles o pegatinas en espacios públicos y sin permiso del ayuntamiento. En cambio, la ordenanza municipal no prohíbe dormir en las playas de Castelló en período de baños, como sí que lo hace en Valencia donde, de nuevo se establecen elevadas multas para los infractores.
La ordenanza de convivencia establece que existen tres tipos de multas: leves, graves o muy graves. Las primeras suponen multas de hasta 750 euros, las segundas entre 750 y 1500 y las terceras a partir de 1500 euros hasta 3000. Las infracciones más comunes en Castelló son la venta de vehículos en la calle, gorrillas y grafitis son las infracciones ,según ha informado la policía local. Estas infracciones se suelen sancionar con multas graves. Sin embargo, no son éstas las más "peligrosas" para los ciudadanos. Bañarse en fuentes públicas, permitir que un perro beba en alguna de ellas o arrancar flores y plantas de parques puede "costar" como mínimo 750 euros. Exactamente supone la misma multa que realizar el denominado "botellón" en la calle. Orinar en las vías públicas de Castelló puede suponer hasta 1500 euros si se realiza en espacios de mayor concurrencia de gente, en edificios o monumentos protegidos o en sitios destinados a menores. A pesar de todo esto, la policía local recuerda que este tipo de multas no se suelen poner, pero mejor no descuidarse.